jueves, 10 de julio de 2014

Un mes. Fase de Aclimatamiento.


...Desde que montamos en el avión.
Desde que en la garganta se me colocó un nudo marinero de soga.
Desde que me salieron las lágrimas a borbotones cuando me despedí de los míos.
Desde que llegamos sin ser conscientes que llevábamos más de 13 horas de viaje.
Un mes.
A si que, veniros conmigo de paseo, que vamos a dar una vuelta por el barrio mientras os voy contando.
Tranquilos; es una vuelta corta.
No tenemos puerta de casa. Tenemos puerta de ascensor directo. Lo "jalamos". En castellano, lo subimos.
Saludamos a Walter o a Wilson, nuestros porteros 24 horas que siempre, muy amablemente nos abren la puerta del portal.
También saludamos al portero del restaurante "Tragaluz" que tiene no sé por qué muy buena pinta. El portero es negrito y como un armario Ekterpöktttkport de Ikea.




Hay verde por todas partes. Asomarte al balcón de casa y ver un parque, los capirotes de las palmeras y un pequeño estanque lleno de tortugas, es bonito.
Vamos dando un paseito tranquilos por el parque y por el malecón de Armendáriz de camino a una zona conocida del barrio.




Pasamos por la Iglesia Virgen de Fátima de la cual, oímos las campanas los domingos. Cuando era pequeña y vivía en mi pueblo, oía el repiqueteo y creo que es ese recuerdo, lo que hace que me gusten cuando tocan a misa.



Vamos observando lo alto que estamos. Abajo, el mar. La falda de la montaña tan verde y tan empinada. Si sopla el señor viento, veremos los colorines de los paracaídas y los surfistas, con sus licras negras como pequeños tiburones, bailando encima de las olas.



Podemos bajar a Larcomar.
Es un pequeño complejo descubierto de tiendas y ocio, ubicado dentro de la misma montaña. Sea cual sea la hora del día, tiene visitantes y, hay algún restaurante que ya lo hemos incluido en la lista de favoritos. Al no haber una temperatura inferior a los 19 grados, pese a que haya muchísima humedad, sentarse en una de sus terrazas, con la estufita y tomarte un café, se hace muy apetecible.


No os llevo más para allá, que ni me apetece ni lo conozco bien.
A si que rapidito, vamos para acá. Vamos de vuelta por el malecón de la Reserva, de Armendáriz. Vamos levantando la gaita para ver los balcones inmensos de los edificios más nuevos.
Y llegamos al barrio de Barranco. Vuelta rápida porque se merece una entrada mucho más digna que tres pinceladas.
Es nuestra Malasaña. El barrio bohemio y pintoresco.


Observamos sus casas coloniales de colores, las flores, los árboles, cada rincón, cada escondite. Y en unos momentos, llegamos al puente de los Suspiros, donde dicen, si lo cruzas conteniendo la respiración mientras piensas en un deseo, llega a cumplirse.



Un momento. Vamos hacer un pequeño descanso. Entremos en La Bodega Verde.
Es como una casita de cuento. Con su jardín de cuento. Con sus plantas de cuento. 
Muchas bebidas y comidas son ecológicas y orgánicas, pero lo importante, que es lo que nos gusta siendo francos, es que está todo muy rico y muy bueno. Punto.



La frase que encabeza la puerta es, porque ésta es bajita y si no andamos con cuidado, podemos dejarnos el cráneo.
Y ya.
Nos volvemos tranquilamente para casa.
Ha sido un paseo corto y breve, que sin embargo espero os haya gustado, pero aún mi desconocimiento no me permite escribir muchas más líneas sobre Miraflores, nuestro nuevo barrio y menos de la inmensa Lima.
Vamos poco a poco lectores. Poco a poco pero vamos, que es de lo que se trata.
Prometo que la siguiente entrada, sin tanta demora, será mucho más jugosa y más acorde a la escritura del Alquiler de los Valientes.






lunes, 14 de abril de 2014

Salto a otro continente. Auto entrevista.


Regreso a la escritura. A mi particular y personal escritura de andar por casa.
Una vez más, El Alquiler de los Valientes será nuestro diario personal para que así, todos los que queréis de un modo un otro saber de nosotros, podáis leernos y, para que aquellas personas que nos quieren, nos sientan un poquito más cerca.
Hoy, para contaros un poco la buena nueva, he pensado que una auto entrevista sería un modo ameno de relataros este cambio.

- Pero...¿que se van? ¿adónde coño se van ahora? ¿que les ha pasado? ¿pero es que no iban bien las cosas?.
Oiga, las preguntas de una en una y si me habla de usted, no diga coño.
Nos vamos a Lima, a Perú. Donde se encuentra el Machupichu, los Andes, donde las estaciones son al revés que en España; en Agosto allí se pone el árbol de navidad y en Diciembre, las chancletas.
Lo de qué nos ha pasado...creo que es mejor y más conveniente resumir: A mi marido le han ofrecido una oportunidad laboral allí y ya se sabe; hay veces que el tren solo pasa una vez. Pero claro, también uno tiene que ser de esa clase de personas "open mind".
- Pero...si allí, en Emiratos, dicen que la gente está encantada, que es donde está la pasta, que la gente que está expatriada vive de lujo y, que es una experiencia de la leche.
¡Oiga! le he dicho que vamos por partes mejor ¿no?.
Como experiencia, desde luego es recomendable sin lugar a dudas.
Pero también le digo, que como en cualquier lugar de este planeta hay gente que está encantada y gente, que no lo está.
La pasta, desde luego que está aquí y sí, imagínese que en España, le subiesen el sueldo considerablemente, que no le retuviesen nada y le pagasen la casa, la sanidad, el coche, las facturas y el colegio. ¿Se lo imagina? pues es así como viven los expatriados (los que vinieron con este paquete, ahora ya empieza también a dejar de ser así por desgracia). El dinero sí creo, es uno de los pesos que son imprescindibles para hallar el bienestar, pero por supuesto no el único. Es como comer unos huevos fritos; si no hay pan...el plato no está completo, si hay borrachera pero sin decir gilipolleces...menuda mierda de borrachera.
- Ya, le entiendo.  Pero a ver, "desnúdese", qué pasa ¿que no era feliz allí en Abu Dhabi?.
Sus preguntas van atravesarme como una espada de acero toledano. Le estoy viendo.
...
Sí, lo fuí, lo soy que todavía no me he ido. Me llevaré millones de cosas buenas, experiencias que me han hecho aprender muchísimo, me marcharé con recuerdos maravillosos y con personas en mi mente y mi corazón, muy especiales.
Abu Dhabi para un periodo entre los dos y cinco años creo que es perfecto. Perfecto...entiéndame. Muy enriquecedor digamos.
- Pero y entonces si no se han cumplido ni los tres años...¿por qué moverse? ¿por qué irse?.
Pero, pero, pero y dale con el "pero".
Está bien. Le pongo un ejemplo para explicarle el porqué: cuando se sufren terremotos de mayor o menor intensidad, los cimientos se menean y esos temblores, los sufrimos todos, la familia. Primero se abren grietas que se pueden reparar, otras que no, unas veces no se cae nada y otras, las cornisas se hacen añicos, unas veces tienes ánimo y ganas de arreglarlo todo y otras, de simplemente poner un cubo debajo de la gotera en vez de arreglar el techo.
Y ya se sabe; en situaciones inestables, o en momentos críticos, todo lo malo se acrecenta y, cuando las cosas fluyen y van viento en popa, hasta un bocadillo de chorizo de pamplona tiene menos de 10 calorías. No sé si me entiende.
Aclaro, que no ha sido para nada, una decisión única y exclusivamente laboral porque he de decir, que la empresa de mi marido le dio en su día una oportunidad muy buena, ha sido su "casa" laboral durante cinco años y hay que agradecerles mucho.
Tampoco ha sido sencillo. Mi suegro, con su nivel sin parangón de analítica, nos dijo: "Es fácil tomar una decisión si ponderáis bien vuestros objetivos. Puntuad en dos columnas comparativas los valores de cada factor de peso que le dais y así, el resultado será vuestra respuesta". (Super fácil).
-Entonces... vamos, que usted no estaba contenta.
Ultimamente no mucho para serle honesta. Y no me pregunte las razones que es algo que no le incumbe.
-Pero...perdone, no le vuelvo a decir "pero", disculpe. 
Si su marido tenía un buen trabajo,vivían bien, si la zona donde ustedes tenían su casa era bonita y la más europea, si su hijo estaba encantado en su colegio, tenían amigos nuevos con los que habían hecho muy buenas migas y, me está diciendo que no es todo cosa del trabajo de su marido...es que usted tenía que estar muy harta.
Le voy a decir algo en base a mi experiencia. Por supuesto ni generalizo ni creo que sea la verdad absoluta.
Cuando alguien vive en Emiratos, en Abu Dhabi, en Dubai...lo hace en una situación top.
Defino top en este caso: medios económicos suficientes para vivir muy bien, sobre todo, para poder ahorrar dinero.
Y, a no ser que uno se convierta en un Amancio Ortega, muy pocas personas podrían vivir en España como se vive aquí o, mejor dicho, llevar el mismo nivel de vida.
Alguien me podría decir eso de "depende de cómo seas, si no eres de comprar cosas carísimas, no eres." Y y lo le contestaría: "ya, y cuando veas como es este país y veas como funcionan aquí las cosas, ya te digo yo que no vas a trabajar solo para ahorrar, aunque seas un tiñoso y un agarrao".
Yo, soy de las que cree, que cuando uno viene aquí, tiene una historia maravillosa por delante que ha de aprovechar, disfrutar, sacar el máximo partido. Pero es una historia que al igual que tiene una fecha de inicio, ha de tener una de fin. Porque lo que se vive aquí, creo firmemente que es irreal, efímero y que tiene su tiempo.
Para mí la felicidad es el equilibrio de varios componentes que cada ser humano escoge como prioritarios. No de uno en exclusiva.
Aquí, se está en la cima de lo material, de modo que cuando te desplazas, obligatoriamente es hacia abajo.
- Creo que le voy entendiendo; terremotos de mayor o menor escala en varios campos, demasiados altibajos emocionales provocados por diversos factores, escasez de cosas esenciales y prioritarias, entró usted en bucle y en su campo de visión se alzaban más altas las cosas malas que las buenas...
Bueno..., por ahí van algunos tiros. Y no me mire con esa cara.
- En resumen...¿repetiría?¿ le ha parecido buena experiencia? ¿la recomendaría?.
Sí repetiría. He aprendido muchísimo, he disfrutado, reído, llorado...ha sido donde nació la otra parte de mí; mi segundo hijo. Y sí, la recomendaría. Como experiencia desde luego es inigualable.
- Se van ustedes a otro continente. A Lima, Perú. Nada más y nada menos. ¿No lo intentaron en España? ¿Por qué allá por los Andes?.
Sí, intentamos volver a casa, con todos nuestros medios, fuerzas y ganas, pero no ha sido posible.
Lima...pues criatura, porque la oferta de trabajo era allí.
Mi cuñada, vive allí desde hace varios años. Ella está loca de ilusión, imagínese tanto tiempo sola allá sin su familia. A si que...si tenía que ser otro lugar, qué mejor que donde haya alguien de la saga ¿ no?. En la familia ha habido y hay mucho desparrame geográfico; China, Shangai, Suiza, Perú, Emiratos...
- De todos modos...son ustedes unos "echaos pa´lante". Con un niño de 3 años se fueron a Emiratos, con uno de meses ahora se marchan al Perú...¿valentía o un poco de inconsciencia?.
Uno, es valiente cuando toma la decisión de separarse de los suyos, de los que quiere y le quieren. De irse lejos, muy muy lejos, de asimilar que no los tendrá cerca. Eso es ser valiente, no irte a vivir  a otra casa en otro país, con otro idioma u otra cultura porque el ser humano se acostumbra a todo aunque a veces haga mella.
Como tener 7 meses al año un clima de 45 grados de media y que el cielo sea de arena.
(Risas). Por ejemplo, sí.
Inconsciencia no. Un inconsciente no evalúa los posibles daños colaterales, los inconvenientes, los contras, no traza doscientos planes B, no tiene alternativas a posibles resultados y decisiones erróneas. Un inconsciente, hace las cosas al "tun tún", actúa por impulsos y tiene la cabeza invadida de ideas irreales y poco sensatas. Va por ahí, flotando por el universo.
Yo, nosotros, cuando decidimos hacer esta clase de cambios en nuestra vida, a parte de hablar y hablar hasta que la lengua se nos queda de esparto, realizamos un estudio metódico, detallado, real, coherente...hacemos mil borradores hasta que lo pasamos a limpio, y, una vez que lo tenemos delante de nuestros ojos, lo abrimos, lo estudiamos de nuevo, repasamos con más atención los capítulos donde están escritos los contras, lo que puede salir mal...y al final, evaluamos; balance de pérdidas y ganancias.
Algunos, pueden pensar que evaluar...sí, pero con el culo. Que tenemos dos hijos pequeños y que no se puede estar de aquí para allá dando tumbos. Que un paso en falso y una mina un día nos hará confeti.
Una persona "hormigonada" en su ciudad con su rutina, me diría lo que escribió el gran Guardián entre el Centeno: " Si la vida es una fiesta en una piscina, yo estoy en el borde, con albornoz, sacando una muestra de agua para enviarla al laboratorio y que me digan la composición química exacta, a la vez que me meto con el AccuWeather para ver qué tiempo va hacer por la tarde y evitar un resfriado. Y tú, mientras tanto, te tiras desde el balcón de la casa de enfrente, aún sin saber la profundidad y siendo altamente probable que te dejes los dientes contra el bordillo. Pero que nadie diga que no lo intentaste."
Pues sí oiga, yo siempre lo intento, siempre y aunque parezca una payasa, soy más seria de lo que se imagina, que una, ya ha pasado lo suyo.
Y también le digo, que  todo tiene unos tempos y que un día, nuestros viajes se acabarán. Cuando nos dejen, no cuando queramos. Si fuera por eso...
-¿Se volvería hoy a España?.
Si le contesto con el corazón, le diría que sí, si lo hago con la cabeza, le contestaría que no.
Pero cada uno en su vida tiene una lista de mínimas obligatorias y de momento en la mía, hay muchas que no se cumplen, de modo que nos reinventamos y nos adaptamos.
- Por último. Sea sincera y honesta, con el corazón en la mano, ¿cree usted que va a ser feliz en su nuevo caminar?.
Sí, lo seré y repito con mi frase de cabecera robada: "si crees en los sueños, ellos se crearán".
Y le voy a dar a usted una frase para el final de esta entrevista, una frase que alguien escribió una vez: "No vivimos nunca, sino que esperamos vivir; y disponiéndonos siempre a ser felices, es inevitable que no lo seamos nunca."





















martes, 31 de diciembre de 2013

A media noche, finalizo el capítulo número 2013 de mi propio libro, de mi propia vida.
También todos vosotros; the end a vuestra última página y dispuestos a abrir la primera del siguiente tomo; 2014.
A medida que pasan las horas, voy haciendo balance; qué hubiese cambiado, qué no hubiese dicho, qué momentos y personajes repetiría...
Un nuevo año.
Una nueva oportunidad.
Así es mi planteamiento; se cierra uno, se abre otro y en la mochila, un poquito más de experiencia, en lo bueno y en lo malo. Para seguir aprendiendo, sencillamente.
No deseo nada para mí en el nuevo caminar, sí todo lo bueno que haya en este mundo para mi familia, para mis hijos y para todos los que quiero, para aquellos que más lo necesitan.
Ahora, os escribo unas palabras que me he permitido el lujo de robar:
"...Cualquier persona con aptitudes para valorar la vida y valorarla con intensidad, para saber superar los obstáculos, para saber asumir retos, para valorar los blancos y los negros, para ser consciente de sus limitaciones y sus habilidades, lo tiene todo para ser feliz".
A si que, querid@s lectores, manos a la obra, tenemos un nuevo capítulo por delante, de mirar más allá de lo que vemos, de sentir lo que queremos trasmitir, de hacer para con los demás aquello en lo que creemos, de equivocarnos para aprender, de pedir perdón y dar las gracias, tenemos otros 365 días por delante.
El AlquilerdelosValientes, se despide de todos vosotros esperando haberos hecho pasar buenos momentos en su lectura. Esperando también, haber sabido viajar con las palabras para acercarse a todos vosotros pese a estar a 5560 kilómetros de distancia.
Me despido con mi lema, con mi frase de cabecera robada a Albert Espinosa y la que os dedico, con absolutamente todo mi cariño y energía:
"Si creéis en los sueños, ellos se crearán".

THE END.



lunes, 9 de diciembre de 2013

¿Sabíais qué...?


Pues oye, a lo mejor sí o a lo mejor no, porque de qué nadie tiene que saber cosas como estas.
Y ahora que he dejado ya de ser la Nacho Cano de la maternidad (.por eso de mover con un pie el carrito del bebé mientras tecleo), procedo.
UNO:
Hasta hace no mucho, yo esto tampoco lo tenía claro y de hecho a esta bendita ciudad, le llamo "moronia".
Y que no, erre que erre, que no son moros.
Veréis, los moros son musulmanes del Norte de África (Sahara Occidental) y Mauritania.
Y los árabes, son musulmanes de la península Arabica (Arabia Saudita, Yemen, Omán; Emiratos y Bahrein).
Vale, son musulmanes pero no son del mismo pueblo.
Los de Castilla y León somos eso, castellanos, pero los de León de León y los de Palencia de Palencia.
Y no es lo mismo ¿a qué no?.
Como decía Alejandro Sanz: "no es lo mismo ser que estar". Como no es lo mismo comer unos macarrones sin tomate, unos huevos fritos sin pan o un pescado al horno sin patatas panaderas y cebolla (Dios mío de mi vida, lo que es esto de estar a régimen, solo sé hacer alusiones a la comida).
Me centro. Pues eso, que unos son de una zona del planeta y otros de otra.
Lo que sucede, es que la religión musulmana, es tan invasiva en las costumbres y en la vida diaria, que la cultura queda relegada a un segundo plano. Es decir, que lo que prima por encima de todo es la religión.
Y es lo único que tienen en común.
Los moros y los árabes son distintos en todo lo demás sobre todo en cultura.
El árabe, es hospitalario, educado (el que no decide atropellarte con un Hummer y arrastrarte 400 metros mientras cruzas uno de los 6 pasos de cebra de la ciudad), disfruta del tiempo, de la familia, de los aspectos sociales del trabajo, son negociadores...han pasado de comer con las manos sentados en la arena del desierto a (y perdonad por la burrada), cagar doblones de oro (la frase no es mía ojo pero sí muy propia).
Por eso (y esto es un comentario mío de mí misma), creo que desconocen lo que es el esfuerzo, el sacrificio, el hecho de que para tener algo en esta puñetera vida, hay que trabajar mucho. Estos no. De repente, clavaron un pico en la arena, les salió un chorro de fuel y a la, venga hordas y hordas de dinero.
Ahora tienen todas sus necesidades cubiertas con solo abrir la cartera. No tienen necesidad de trabajar y por eso son tan lentos a la hora de tomar decisiones, de generar resultados, son impuntuales y se escudan en el aspecto religioso con un "si Dios quiere" en todas las frases (al final a los que no se les pone, es a ellos porque todo les da pereza. Como a mí hacer la comida ahora mismo).
A si que, lo dicho. Los moros son moros y los árabes, son árabes. Son inconfundibles. Los árabes huelen a dinero de aquí a Parla.
DOS: La poli, como tenía coches viejos...(del 2010. Si hubieran visto mi Ford Fiesta sin calefacción y con una puerta colgando hace dos años, igual hubieran pensado que era una reliquia de un viaje en el tiempo), pues ahora tienen Touaregs V6. Mucho mejor ¿no?.
TRES: A la, la empresa de taxis en el aeropuerto, a la mierda. Que sí. A los que hacen colas y colas esperando a recoger a los pasajeros. El aeropuerto tiene su propia empresa de taxis, y a los otros, como dice mi amigo Carlos, les han mandao peinarse pa´tras. A si que, hay hileras e hileras de Mercedes Vito negras con asientos tapizados en cuero y su correspondiente chófer a los cuales multan (su jefe) si algún pasajero va comiendo dentro, si el conductor va a más de cien...
A si que, al aeropuerto vas en uno cualquiera. Con suerte puede ser que no huela a mohíno y que el conductor no vaya sin zapatos y con unas patatas en los calcetines del tamaño de mi puño (por eso es conveniente siempre llevar bolsas de plástico del super, por si se te vuelca el estómago).
Y volver a casa, pues en un Mercedes recién sacadito del horno conducido con un tio con visera y uniforme.
CUATRO: El pavimento del paseo de la playa y de las manzanas de alrededor, tenía unos 5 años. Vale. Pues a tomar por culo. Escavadora al canto, montañas de adoquines y tú, con botas de montaña para no desollarte los dedos de los pies. Es mejor que se te cuezan a 30 grados que despellejártelos, eso os lo digo yo.
¿Y por qué no lo iban a cambiar? a ver. Pues eso.
CINCO: (Esto es cultural. Ya empiezo con el proceso autodidacta). Ya sabéis que este país es esencialmente desértico. Bueno pues resulta paradógico, que un territorio como EAU, que contiene 100 tipos de arena distinta, tenga que importarla de Arabia Saudí para poder fabricar el hormigón necesario para los centenares de obras de construcción.
La arena en esta parte del desierto contienen una elevada cantidad de sal, mientras que su enorme vecina es mucho más rica en silicatos (como si me dicen misa en esperanto), lo que la hace apta para la producción de este material.
Tócate los colondrocos.
Resulta que uno tiene un gallinero con gallinitas ponedoras y le tiene que comprar los huevos al del super porque los de sus gallinas le dan alergia y le salen sarpullidos. No si lo que te digo.
SEIS: En 50 años, se ha multiplicado la población por 86. Había menos de cien mil personas hace 40 años y en 2010 ya tenía 8 millones. Sólo el 12% ha nacido en esta tierra. Y el 80% son trabajadores de esos que aquí viven tan bien. Stop.
SIETE: Si pusiéramos todas las barras de acero que sostienen el Burj Khalifa (el edificio más alto del mundo) una detrás de otra, llegarían de Madrid a Bangkok.
OCHO: Se dice se comenta, que en Dubai está la cuarta parte de grúas del mundo. En teoría, por cada setenta y cinco mil habitantes, habría una grúa y en Dubai por cada cuatro mil trescientos.

Y así, podría estar hasta Marzo pero no es plan que me tengo que largar a España el lunes si Dios o Alá quiere. Porque antes que quedarme aquí, prefiero comerme una ensalada de alambre de espino.
Daremos un descanso Navideño al Alquiler después del siguiente post ¿os parece?.


lunes, 18 de noviembre de 2013

Y así fue como pasó


Me he lavado la cara con anticelulítico. Lo tenía al lado del jabón y..."¿y ahora por qué coño no sale espuma?", pero como va a salir...alma de cántaro.
Me miro al espejo.
No importa que me lave el pelo todos los días. Siempre lo tengo sucio. Toda madre que se precie con un recién nacido, siempre lleva el pelo lleno de mierda. Con kiki incorporado por supuesto; es un binomio obligado.
Tengo demasiado cariño a esta camiseta. Me la comieron las polillas este verano en España. Está llena de boquetes y estoy convencida de que las hay de mejor calidad en el punto limpio. Se me trasparenta el suje. Un suje ortopédico que no es que sea la antilujuria, es que tendría que estar penado que esto se vendiese.
Huele a caca. ¿De dónde sale el olor? si no hay ningún pañal cerca con la cosa esa corrosiva de color amarillo. Y busca que te busca. Date. En la correa del reloj.
En vez de abrir el esterilizador en sentido contrario a mi persona, no, el vapor a 500 grados me ha asurado literalmente las manos. Y qué más dará otra herida de guerra. Y porque llevaba una chaqueta, sino, lo bordo.
Me quito la chaqueta. Mucho mejor; tengo leche pegada en los pelos del brazo.
El fin de semana, me resbalé en los 3 escalones de la piscina y me desollé el codo y un tobillo. También tengo un morao en el lado izquierdo del lomo de lo que una vez fue una cintura humana.
Y tengo hambre. Todo el tiempo.
Vamos, que soy la versión low cost residuo de un ángel de Victoria Secret.

18 Días antes.

Iba yo con mi vestidito blanco y mis merceditas preparada para un tajo en la barriga y así traer al mundo a mi hijo Martin.

El doctor Bashar Abdoh, Sirio, ha resultado ser el mejor ginecólogo en el que he estado en mis 36 años. Peculiar como él solo y feo, como la madre que lo parió. Lo apodamos "Mortadelo" porque de verdad que parecen hermanos y los ojitos de Leticia Sabater a su lado..."linda mirada" como dicen mis amigas. Ahora, un señor excelente.
Ni una sola queja del hospital, esta vez sin mármoles ni florituras. Una señorita filipina de admisiones muy amable, nos acompañó a la habitación y empezaron a cacharrearme. Cuando entré en la ante sala al quirófano y lo ví aparecer, vestido de ese verde, con unas botas de agua blancas hasta la rodilla...; "oigaaaaaaaaaa le doy los mejillones bien limpitos!!!!!!!!! y esos lenguaos!!!!!!!!!", lloré de la risa.
Cuando entré para el mogollón en sí, eso parecía una fiesta de carnaval; había como 8 personas y todas vestidas de rosa fucsia, azul eléctrico, verde...verde hospital...naranja...la enfermera infantil con un conjunto de osos rosas, azules y verdes....pero enseguida me pusieron la epidural...y oye, que me quedé frita. Vomité en la almohada. Un clásico mío. Porque ésta, no tenía ningún estampado verde pistacho ya os lo digo yo.
Y me trajeron a mi bollo. Un morrosco de casi 4 kilos y 58 centímetros.
Las dos primeras noches me atendió una matrona. Me ayudó mucho pero también, me sentí muy sola porque Antonio padre estaba en casa con A. Jr y nadie pudo venir a estar con nosotros.
Al día siguiente, cumplí 36 años y mi marido, que es el hombre más atento y cariñoso que conozco, siguió las instrucciones del médico y me trajo 3 napolitanas de chocolate recién hechas para seguir con la dieta blanda y vaciarme de pedos.
" Solo sopas y fruta esta semana ¿entendido?".
"Entendido Dr. Bashar."
Por los güevos que me lo paso, que me voy a cascar los tres bollos con chocolate en cuanto te vuelva a girar el ojo que tienes perdido.
Demasiada atención en el hospital. Sí. Entraron los dos días a las cuatro y pico de la madrugada a pincharme cosas, o ponerme supositorios o vaciar las papeleras de la habitación. Si hubiera podido, le había partido las dos muñecas a la india que montó una especie de batucada con las papeleras metálicas.
Esta vez, me han matado los malditos entuertos. Para que los hombres me entiendan, es como una especie de dolor de cojoncillos así como si te los estuvieran pellizcando, que te va y viene cada diez minutos.
El lunes 4 de Noviembre por la tarde noche, me mandaron a casa.
Tenía la herida relativamente bien, yo todavía no estaba amarillenta (porque somos las madres las que tenemos ictericia no los bebés) y mi Dr. consideró que era mejor dormir en casa que en el hospital.
"Dieta blanda ¿entendido?".
Claro hombre, claro.
"A la, vamos a pasar por caja a ver el sartenazo que nos cascan. Nos van a dejar un ojo como al Dr. Bashar como mínimo". Oye, pues no. La maternidad cubierta al cien por cien. De no creer.
Como pude, me monté en el coche y no me acordaba, de que de la empresa de mi marido, me habían mandado un centro de las flores más horrendas, horteras y espantosas que he visto y veré en mi vida. Y como son así...en forma de pirámide de 1,50 metros.

Y así fue como pasó. Aquí, en UAE tan lejos y sin embargo, todo ha ido como la seda, tan distinto de la primera vez. Todo parece seguir las pautas del libro y no podemos tener queja en las noches.
Dos hijos, es de nivel superior pero, no hay nada mejor en el mundo.
O sí...¿un bocadillo de mortadela? :-(((((((((((((((







jueves, 31 de octubre de 2013

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El día 24 de Febrero de 2009, nació mi hijo mayor.
Después de 16 eternas, angustiosas y agitadas horas.
Todo acabó en una cesárea realizada por un médico al que no había visto en mis 9 meses de embarazo. Un médico que solo se dirigió a mí con una frase de presentación. Él mismo, sacó los guantes de látex de una caja y él mismo se puso la bata y se la ató.
Solo recuerdo un nivel de drogas en vena considerable que me tenía totalmente aturdida y las agujas de un enorme reloj en la pared de enfrente.
Marcaban las 19:15 de la tarde. Martes de carnaval.
Pasados unos minutos, una enfermera con uñas pintadas de rojo y una chaqueta de punto marino llena de pelotillas, trajo entre sus brazos a mi bebé envuelto cual crisálida y me lo enseñó de lejos.
Y no sentí nada, solo le sonreí.
"Ha nacido con un chichón" oí en una voz también desconocida.
Sí pensé entonces, que después de esas 16 horas intentando empujar para salir siendo del todo imposible, era lo menos que podía haberle pasado.
No me queda resquemor pero siendo honesta, diré que fue la experiencia más aséptica que he tenido en mi vida cuando debería haber sido uno de los momentos más especiales e invadidos de emoción del mundo.
Fue un momento carente de sentimientos.
Debido a los problemas de salud y un largo etcétera que sucedieron durante los tres primeros años de vida de mi hijo, varios médicos diagnosticaron que estaban del todo relacionados con el nacimiento.
Y a día de hoy, no me sorprende. De hecho, les doy toda la credibilidad.
Y todo aquello sucedió hace ya casi 5 años.

Pasado mañana, 2 de Noviembre de 2013, en el between del cumpleaños de mi abuela Felicidad y el mío, nacerá si Dios o Alá quiere, mi segundo hijo; Martin.
"¿No tienes miedo? dar a luz allí...en ese país...tan diferente...hablando todos inglés...".
No, no tengo miedo.
Pero no tengo miedo porque como ya os conté en otra entrada, he perdido el miedo al idioma.
Y he perdido la estupefacción que provoca el carácter de la gente de este lugar.
Soy de esas que creen, que todo ocurre por algo en esta vida y en este nuevo nacimiento, solo estaremos nosotros; los Rubio López. Sin nadie más.
Cuando me lleven a la habitación, solo estaremos los cuatro experimentando la sensación de tener a un nuevo miembro entre nosotros. Unicamente. Nuestra propia familia. Mi familia.
Soy consciente de la algarabía de hormonas en esos momentos. Puede ser que no deje de llorar, que no deje de reír...no sé que lazos estrecharemos Martin y yo cuando pasemos todas esas horas los dos solos y sean mis brazos los únicos que lo cojan para darle de comer por las noches.
Solo tengo la certeza de que será distinto; él y yo solos. Un cara a cara. Un mano a mano.
Solo sentirá de cerca la voz de su padre y de su hermano.

De modo que, querid@s amig@s, cuando me sienta con fuerza para poder ponerme delante del teclado, os contaré cómo ha sucedido este nuevo acontecimiento que a buen seguro, estará cargado de anécdotas.









miércoles, 16 de octubre de 2013

¡¡¡¡¡¡¡ Señoriiiiiiiiiitooooooooo!!!!!!!



Maid, baby sitter, house cleaning...o lo que es lo mismo, personal de servicio doméstico, chica de limpieza, cuidadora, tata, nany...así se les llama aquí a las personas con dicho oficio y que trabajan en casa.
¿Os acordáis?, "como está el servicio" decía la Gran Gracita Morales con su característica voz de pito, y yo ahora mismo le respondería: "ja´mía, ya lo creo ya".
En todos los sectores profesionales, logicamente a veces es difícil encontrar a la persona que cumpla con el perfil que cubra las necesidades requeridas y esto pasa en Trujillo, Poyales del Hoyo o Velilla de los Ajos. Lo mismo me da, que me da lo mismo. Pero lo de este país...os digo yo...
Comprendo, que sí, que lo comprendo, que aquí llegan hordas de personas que solo quieren trabajar. Sin otra frase en su curriculum. Ni formación, ni experiencia...solo necesidad. Y para todos es imprescindible un periodo para aprender las funciones a desempeñar y tenemos también nuestros tempos.
Pero ¿qué ocurre aquí?, que les pagan una basura y se parten el lomo, con lo cual, el "coffee boy" ( chico de los cafés,por poner un ejemplo), solo va a poner el café, té, agua... en la oficina, en el hospital o donde se encuentre y NADA MÁS. Si se cae una taza, vendrá otra persona a recogerlo, él no, aunque se le haya caído una tetera de esas de metal de medio kilo y tenga el dedo gordo deshecho. Porque aquí, se determinan y enumeran las funciones propias del puesto (no más de 10 exagerando)  por persona en su puesto de trabajo. Si cualquier otro desempeño no está dentro de su misión, no saben reaccionar, no tienen iniciativa alguna. Y como ya expliqué en una entrada anterior, Abu Dhabi baila a ritmo de chill out, de manera que no hay cabida ni para prisas ni estrés.
De manera, que para los que tenemos sangre en las venas, pues tetetetetetete sacan de tus casillas ciertas cosas.
Y ahora voy al meollo del asunto.
Aquí todo el mundo tiene servicio doméstico porque la verdad, es muy barato o baratísimo. Pero como os decía; la chica que limpia, es la que limpia y la que cuida los niños, la que cuida los niños. Eso de mezclar funciones, tururu. Esa es la general, pero claro, hay excepciones y hacen ambas cosas a la vez.
La matemática es la siguiente; por un niño, una maid, por dos niños dos maid y por tres niños dos maid y, la chica de limpieza a parte.
Nosotros llevábamos buscando tiempo a alguien que cumpliese con ambos requisitos, sobre todo desde que me quedé embarazada porque llega un momento, que eso de agacharse y retirar las camas para pasar el aspirador...se convierte en algo parecido hacer un triatlón. Además, con la experiencia anterior, no quería renunciar a mi vida cotidiana aquí y ser prisionera de un bebé y las tareas del hogar. A ver a ver, que no quiero parecer una snob o una señoritinga, porque sencillamente, no lo soy y no lo he sido nunca, pero tener a alguien que planche camisas como manteles, restriegue los fuegos de la cocina, pase el aspirador y cuide de tu hijo unas horas mientras en este caso, yo, voy a clases de inglés, hago los deberes, hago deporte, voy al super o me tomo un café con las chicas...es una maravilla. Y quien diga lo contrario o piense que la idea es terrible, miente como un fariseo. No soy ninguna "Jumeira Jane" (así les llaman aquí a las mujeres que solo van de compras a tiendas de élite, se hacen diariamente la manicura y pedicura, saludan a sus niños desde el coche mientras el chófer los acompaña a clase, las que van a clases de body tonic super power con un monitor particular...). Tampoco soy ninguna mujer de esas mantenidas que se dedica a pulirse el dinero del marido sin miramientos y sobre todo, no soy una mujer que deje de ocuparse de sus hijos ni su casa por el mero hecho de tener a una persona contratada para que trabaje dentro de ella. Porque yo, contrato para que me ayuden, no para que me lo hagan todo y dejar mis responsabilidades y mis deberes a una extraña. A parte, de que no soy ni sería capaz en lo que a los hijos se refiere.
Llamamos a varias agencias. En unas no tenían a nadie, en otras que mañana te llamaban lo cual era mentira, en otra que te mandaban a alguien al día siguiente, falso también, en otra que iban a buscar...y así un mes y otro. Y con la variable de que tendría que ocuparse de casa y bebé...más complejo todavía si cabe.
Entonces, consigues una chica. Y llega a casa y aunque le expliques, como el que tiene un tio en Alcalá; coge una gamuza amarilla de las de limpiar el polvo con "Pronto" de toda la vida y la moja para limpiar los azulejos del baño. Claro, así, empezamos mal. Y si no, te llega una hora y media tarde por el artículo 33. Y si no, la que te dice que después de fregar y habiéndose mojado las manos, no puede coger la plancha. ¿¿¿¿????. Pues hazlo al revés criatura aunque no me reveles semejante misterio. Pues tampoco. A si que, nosotros hemos debido de tener muchísima suerte. Hemos encontrado a Beng que aunque se ocupará de todo, es ante todo nany. Queríamos que viniese a casa antes que Martín. Probar como funcionaba la cosa...y bueno, parece que de momento bien. Hay que enseñarle como ha de hacer las cosas y qué tiene que hacer y cómo, pero mejor eso que dejarle a su libre albedrío confiando en que sabría hacerlo del mismo modo que por ejemplo lo haría yo (porque ya he dicho en otra ocasión, soy una gran limpiadora).
Pero son muchas horas en casa y saben organizarse para que les cunda el tiempo. Porque de limpiar una campana extractora no sabrán, pero listas, como la madre que las ha parido.
Por ejemplo (ya sabéis que aquí todas las casas son grandes), ponen el cubo de la fregona en una punta y van dándose paseos como almas en pena a mojarla y escurrirla para llevarla a la otra punta. Colocan los cojines como si fuesen de la fragilidad del cristal de bohemia, o....te doblan las bolsas del super en triangulitos compactos.
(Foto real de las nuestras).


"Pues que vaya menos horas a casa", pues me cuesta lo mismo al mes y oye, eso de que te quiten el polvo hoja por hoja a un ficus benjamina de metro noventa...es de agradecer.
Ahora, a lo del cuidado del bebé...rilo solo de pensarlo, pero, hay que confiar, tener paciencia y, sobre todo, estar muy muy ojo avizor.
A si que amig@s, llegado el momento, os contaré como se desenvuelve Bing en casa de los Rubio López.