lunes, 9 de diciembre de 2013

¿Sabíais qué...?


Pues oye, a lo mejor sí o a lo mejor no, porque de qué nadie tiene que saber cosas como estas.
Y ahora que he dejado ya de ser la Nacho Cano de la maternidad (.por eso de mover con un pie el carrito del bebé mientras tecleo), procedo.
UNO:
Hasta hace no mucho, yo esto tampoco lo tenía claro y de hecho a esta bendita ciudad, le llamo "moronia".
Y que no, erre que erre, que no son moros.
Veréis, los moros son musulmanes del Norte de África (Sahara Occidental) y Mauritania.
Y los árabes, son musulmanes de la península Arabica (Arabia Saudita, Yemen, Omán; Emiratos y Bahrein).
Vale, son musulmanes pero no son del mismo pueblo.
Los de Castilla y León somos eso, castellanos, pero los de León de León y los de Palencia de Palencia.
Y no es lo mismo ¿a qué no?.
Como decía Alejandro Sanz: "no es lo mismo ser que estar". Como no es lo mismo comer unos macarrones sin tomate, unos huevos fritos sin pan o un pescado al horno sin patatas panaderas y cebolla (Dios mío de mi vida, lo que es esto de estar a régimen, solo sé hacer alusiones a la comida).
Me centro. Pues eso, que unos son de una zona del planeta y otros de otra.
Lo que sucede, es que la religión musulmana, es tan invasiva en las costumbres y en la vida diaria, que la cultura queda relegada a un segundo plano. Es decir, que lo que prima por encima de todo es la religión.
Y es lo único que tienen en común.
Los moros y los árabes son distintos en todo lo demás sobre todo en cultura.
El árabe, es hospitalario, educado (el que no decide atropellarte con un Hummer y arrastrarte 400 metros mientras cruzas uno de los 6 pasos de cebra de la ciudad), disfruta del tiempo, de la familia, de los aspectos sociales del trabajo, son negociadores...han pasado de comer con las manos sentados en la arena del desierto a (y perdonad por la burrada), cagar doblones de oro (la frase no es mía ojo pero sí muy propia).
Por eso (y esto es un comentario mío de mí misma), creo que desconocen lo que es el esfuerzo, el sacrificio, el hecho de que para tener algo en esta puñetera vida, hay que trabajar mucho. Estos no. De repente, clavaron un pico en la arena, les salió un chorro de fuel y a la, venga hordas y hordas de dinero.
Ahora tienen todas sus necesidades cubiertas con solo abrir la cartera. No tienen necesidad de trabajar y por eso son tan lentos a la hora de tomar decisiones, de generar resultados, son impuntuales y se escudan en el aspecto religioso con un "si Dios quiere" en todas las frases (al final a los que no se les pone, es a ellos porque todo les da pereza. Como a mí hacer la comida ahora mismo).
A si que, lo dicho. Los moros son moros y los árabes, son árabes. Son inconfundibles. Los árabes huelen a dinero de aquí a Parla.
DOS: La poli, como tenía coches viejos...(del 2010. Si hubieran visto mi Ford Fiesta sin calefacción y con una puerta colgando hace dos años, igual hubieran pensado que era una reliquia de un viaje en el tiempo), pues ahora tienen Touaregs V6. Mucho mejor ¿no?.
TRES: A la, la empresa de taxis en el aeropuerto, a la mierda. Que sí. A los que hacen colas y colas esperando a recoger a los pasajeros. El aeropuerto tiene su propia empresa de taxis, y a los otros, como dice mi amigo Carlos, les han mandao peinarse pa´tras. A si que, hay hileras e hileras de Mercedes Vito negras con asientos tapizados en cuero y su correspondiente chófer a los cuales multan (su jefe) si algún pasajero va comiendo dentro, si el conductor va a más de cien...
A si que, al aeropuerto vas en uno cualquiera. Con suerte puede ser que no huela a mohíno y que el conductor no vaya sin zapatos y con unas patatas en los calcetines del tamaño de mi puño (por eso es conveniente siempre llevar bolsas de plástico del super, por si se te vuelca el estómago).
Y volver a casa, pues en un Mercedes recién sacadito del horno conducido con un tio con visera y uniforme.
CUATRO: El pavimento del paseo de la playa y de las manzanas de alrededor, tenía unos 5 años. Vale. Pues a tomar por culo. Escavadora al canto, montañas de adoquines y tú, con botas de montaña para no desollarte los dedos de los pies. Es mejor que se te cuezan a 30 grados que despellejártelos, eso os lo digo yo.
¿Y por qué no lo iban a cambiar? a ver. Pues eso.
CINCO: (Esto es cultural. Ya empiezo con el proceso autodidacta). Ya sabéis que este país es esencialmente desértico. Bueno pues resulta paradógico, que un territorio como EAU, que contiene 100 tipos de arena distinta, tenga que importarla de Arabia Saudí para poder fabricar el hormigón necesario para los centenares de obras de construcción.
La arena en esta parte del desierto contienen una elevada cantidad de sal, mientras que su enorme vecina es mucho más rica en silicatos (como si me dicen misa en esperanto), lo que la hace apta para la producción de este material.
Tócate los colondrocos.
Resulta que uno tiene un gallinero con gallinitas ponedoras y le tiene que comprar los huevos al del super porque los de sus gallinas le dan alergia y le salen sarpullidos. No si lo que te digo.
SEIS: En 50 años, se ha multiplicado la población por 86. Había menos de cien mil personas hace 40 años y en 2010 ya tenía 8 millones. Sólo el 12% ha nacido en esta tierra. Y el 80% son trabajadores de esos que aquí viven tan bien. Stop.
SIETE: Si pusiéramos todas las barras de acero que sostienen el Burj Khalifa (el edificio más alto del mundo) una detrás de otra, llegarían de Madrid a Bangkok.
OCHO: Se dice se comenta, que en Dubai está la cuarta parte de grúas del mundo. En teoría, por cada setenta y cinco mil habitantes, habría una grúa y en Dubai por cada cuatro mil trescientos.

Y así, podría estar hasta Marzo pero no es plan que me tengo que largar a España el lunes si Dios o Alá quiere. Porque antes que quedarme aquí, prefiero comerme una ensalada de alambre de espino.
Daremos un descanso Navideño al Alquiler después del siguiente post ¿os parece?.


lunes, 18 de noviembre de 2013

Y así fue como pasó


Me he lavado la cara con anticelulítico. Lo tenía al lado del jabón y..."¿y ahora por qué coño no sale espuma?", pero como va a salir...alma de cántaro.
Me miro al espejo.
No importa que me lave el pelo todos los días. Siempre lo tengo sucio. Toda madre que se precie con un recién nacido, siempre lleva el pelo lleno de mierda. Con kiki incorporado por supuesto; es un binomio obligado.
Tengo demasiado cariño a esta camiseta. Me la comieron las polillas este verano en España. Está llena de boquetes y estoy convencida de que las hay de mejor calidad en el punto limpio. Se me trasparenta el suje. Un suje ortopédico que no es que sea la antilujuria, es que tendría que estar penado que esto se vendiese.
Huele a caca. ¿De dónde sale el olor? si no hay ningún pañal cerca con la cosa esa corrosiva de color amarillo. Y busca que te busca. Date. En la correa del reloj.
En vez de abrir el esterilizador en sentido contrario a mi persona, no, el vapor a 500 grados me ha asurado literalmente las manos. Y qué más dará otra herida de guerra. Y porque llevaba una chaqueta, sino, lo bordo.
Me quito la chaqueta. Mucho mejor; tengo leche pegada en los pelos del brazo.
El fin de semana, me resbalé en los 3 escalones de la piscina y me desollé el codo y un tobillo. También tengo un morao en el lado izquierdo del lomo de lo que una vez fue una cintura humana.
Y tengo hambre. Todo el tiempo.
Vamos, que soy la versión low cost residuo de un ángel de Victoria Secret.

18 Días antes.

Iba yo con mi vestidito blanco y mis merceditas preparada para un tajo en la barriga y así traer al mundo a mi hijo Martin.

El doctor Bashar Abdoh, Sirio, ha resultado ser el mejor ginecólogo en el que he estado en mis 36 años. Peculiar como él solo y feo, como la madre que lo parió. Lo apodamos "Mortadelo" porque de verdad que parecen hermanos y los ojitos de Leticia Sabater a su lado..."linda mirada" como dicen mis amigas. Ahora, un señor excelente.
Ni una sola queja del hospital, esta vez sin mármoles ni florituras. Una señorita filipina de admisiones muy amable, nos acompañó a la habitación y empezaron a cacharrearme. Cuando entré en la ante sala al quirófano y lo ví aparecer, vestido de ese verde, con unas botas de agua blancas hasta la rodilla...; "oigaaaaaaaaaa le doy los mejillones bien limpitos!!!!!!!!! y esos lenguaos!!!!!!!!!", lloré de la risa.
Cuando entré para el mogollón en sí, eso parecía una fiesta de carnaval; había como 8 personas y todas vestidas de rosa fucsia, azul eléctrico, verde...verde hospital...naranja...la enfermera infantil con un conjunto de osos rosas, azules y verdes....pero enseguida me pusieron la epidural...y oye, que me quedé frita. Vomité en la almohada. Un clásico mío. Porque ésta, no tenía ningún estampado verde pistacho ya os lo digo yo.
Y me trajeron a mi bollo. Un morrosco de casi 4 kilos y 58 centímetros.
Las dos primeras noches me atendió una matrona. Me ayudó mucho pero también, me sentí muy sola porque Antonio padre estaba en casa con A. Jr y nadie pudo venir a estar con nosotros.
Al día siguiente, cumplí 36 años y mi marido, que es el hombre más atento y cariñoso que conozco, siguió las instrucciones del médico y me trajo 3 napolitanas de chocolate recién hechas para seguir con la dieta blanda y vaciarme de pedos.
" Solo sopas y fruta esta semana ¿entendido?".
"Entendido Dr. Bashar."
Por los güevos que me lo paso, que me voy a cascar los tres bollos con chocolate en cuanto te vuelva a girar el ojo que tienes perdido.
Demasiada atención en el hospital. Sí. Entraron los dos días a las cuatro y pico de la madrugada a pincharme cosas, o ponerme supositorios o vaciar las papeleras de la habitación. Si hubiera podido, le había partido las dos muñecas a la india que montó una especie de batucada con las papeleras metálicas.
Esta vez, me han matado los malditos entuertos. Para que los hombres me entiendan, es como una especie de dolor de cojoncillos así como si te los estuvieran pellizcando, que te va y viene cada diez minutos.
El lunes 4 de Noviembre por la tarde noche, me mandaron a casa.
Tenía la herida relativamente bien, yo todavía no estaba amarillenta (porque somos las madres las que tenemos ictericia no los bebés) y mi Dr. consideró que era mejor dormir en casa que en el hospital.
"Dieta blanda ¿entendido?".
Claro hombre, claro.
"A la, vamos a pasar por caja a ver el sartenazo que nos cascan. Nos van a dejar un ojo como al Dr. Bashar como mínimo". Oye, pues no. La maternidad cubierta al cien por cien. De no creer.
Como pude, me monté en el coche y no me acordaba, de que de la empresa de mi marido, me habían mandado un centro de las flores más horrendas, horteras y espantosas que he visto y veré en mi vida. Y como son así...en forma de pirámide de 1,50 metros.

Y así fue como pasó. Aquí, en UAE tan lejos y sin embargo, todo ha ido como la seda, tan distinto de la primera vez. Todo parece seguir las pautas del libro y no podemos tener queja en las noches.
Dos hijos, es de nivel superior pero, no hay nada mejor en el mundo.
O sí...¿un bocadillo de mortadela? :-(((((((((((((((







jueves, 31 de octubre de 2013

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El día 24 de Febrero de 2009, nació mi hijo mayor.
Después de 16 eternas, angustiosas y agitadas horas.
Todo acabó en una cesárea realizada por un médico al que no había visto en mis 9 meses de embarazo. Un médico que solo se dirigió a mí con una frase de presentación. Él mismo, sacó los guantes de látex de una caja y él mismo se puso la bata y se la ató.
Solo recuerdo un nivel de drogas en vena considerable que me tenía totalmente aturdida y las agujas de un enorme reloj en la pared de enfrente.
Marcaban las 19:15 de la tarde. Martes de carnaval.
Pasados unos minutos, una enfermera con uñas pintadas de rojo y una chaqueta de punto marino llena de pelotillas, trajo entre sus brazos a mi bebé envuelto cual crisálida y me lo enseñó de lejos.
Y no sentí nada, solo le sonreí.
"Ha nacido con un chichón" oí en una voz también desconocida.
Sí pensé entonces, que después de esas 16 horas intentando empujar para salir siendo del todo imposible, era lo menos que podía haberle pasado.
No me queda resquemor pero siendo honesta, diré que fue la experiencia más aséptica que he tenido en mi vida cuando debería haber sido uno de los momentos más especiales e invadidos de emoción del mundo.
Fue un momento carente de sentimientos.
Debido a los problemas de salud y un largo etcétera que sucedieron durante los tres primeros años de vida de mi hijo, varios médicos diagnosticaron que estaban del todo relacionados con el nacimiento.
Y a día de hoy, no me sorprende. De hecho, les doy toda la credibilidad.
Y todo aquello sucedió hace ya casi 5 años.

Pasado mañana, 2 de Noviembre de 2013, en el between del cumpleaños de mi abuela Felicidad y el mío, nacerá si Dios o Alá quiere, mi segundo hijo; Martin.
"¿No tienes miedo? dar a luz allí...en ese país...tan diferente...hablando todos inglés...".
No, no tengo miedo.
Pero no tengo miedo porque como ya os conté en otra entrada, he perdido el miedo al idioma.
Y he perdido la estupefacción que provoca el carácter de la gente de este lugar.
Soy de esas que creen, que todo ocurre por algo en esta vida y en este nuevo nacimiento, solo estaremos nosotros; los Rubio López. Sin nadie más.
Cuando me lleven a la habitación, solo estaremos los cuatro experimentando la sensación de tener a un nuevo miembro entre nosotros. Unicamente. Nuestra propia familia. Mi familia.
Soy consciente de la algarabía de hormonas en esos momentos. Puede ser que no deje de llorar, que no deje de reír...no sé que lazos estrecharemos Martin y yo cuando pasemos todas esas horas los dos solos y sean mis brazos los únicos que lo cojan para darle de comer por las noches.
Solo tengo la certeza de que será distinto; él y yo solos. Un cara a cara. Un mano a mano.
Solo sentirá de cerca la voz de su padre y de su hermano.

De modo que, querid@s amig@s, cuando me sienta con fuerza para poder ponerme delante del teclado, os contaré cómo ha sucedido este nuevo acontecimiento que a buen seguro, estará cargado de anécdotas.









miércoles, 16 de octubre de 2013

¡¡¡¡¡¡¡ Señoriiiiiiiiiitooooooooo!!!!!!!



Maid, baby sitter, house cleaning...o lo que es lo mismo, personal de servicio doméstico, chica de limpieza, cuidadora, tata, nany...así se les llama aquí a las personas con dicho oficio y que trabajan en casa.
¿Os acordáis?, "como está el servicio" decía la Gran Gracita Morales con su característica voz de pito, y yo ahora mismo le respondería: "ja´mía, ya lo creo ya".
En todos los sectores profesionales, logicamente a veces es difícil encontrar a la persona que cumpla con el perfil que cubra las necesidades requeridas y esto pasa en Trujillo, Poyales del Hoyo o Velilla de los Ajos. Lo mismo me da, que me da lo mismo. Pero lo de este país...os digo yo...
Comprendo, que sí, que lo comprendo, que aquí llegan hordas de personas que solo quieren trabajar. Sin otra frase en su curriculum. Ni formación, ni experiencia...solo necesidad. Y para todos es imprescindible un periodo para aprender las funciones a desempeñar y tenemos también nuestros tempos.
Pero ¿qué ocurre aquí?, que les pagan una basura y se parten el lomo, con lo cual, el "coffee boy" ( chico de los cafés,por poner un ejemplo), solo va a poner el café, té, agua... en la oficina, en el hospital o donde se encuentre y NADA MÁS. Si se cae una taza, vendrá otra persona a recogerlo, él no, aunque se le haya caído una tetera de esas de metal de medio kilo y tenga el dedo gordo deshecho. Porque aquí, se determinan y enumeran las funciones propias del puesto (no más de 10 exagerando)  por persona en su puesto de trabajo. Si cualquier otro desempeño no está dentro de su misión, no saben reaccionar, no tienen iniciativa alguna. Y como ya expliqué en una entrada anterior, Abu Dhabi baila a ritmo de chill out, de manera que no hay cabida ni para prisas ni estrés.
De manera, que para los que tenemos sangre en las venas, pues tetetetetetete sacan de tus casillas ciertas cosas.
Y ahora voy al meollo del asunto.
Aquí todo el mundo tiene servicio doméstico porque la verdad, es muy barato o baratísimo. Pero como os decía; la chica que limpia, es la que limpia y la que cuida los niños, la que cuida los niños. Eso de mezclar funciones, tururu. Esa es la general, pero claro, hay excepciones y hacen ambas cosas a la vez.
La matemática es la siguiente; por un niño, una maid, por dos niños dos maid y por tres niños dos maid y, la chica de limpieza a parte.
Nosotros llevábamos buscando tiempo a alguien que cumpliese con ambos requisitos, sobre todo desde que me quedé embarazada porque llega un momento, que eso de agacharse y retirar las camas para pasar el aspirador...se convierte en algo parecido hacer un triatlón. Además, con la experiencia anterior, no quería renunciar a mi vida cotidiana aquí y ser prisionera de un bebé y las tareas del hogar. A ver a ver, que no quiero parecer una snob o una señoritinga, porque sencillamente, no lo soy y no lo he sido nunca, pero tener a alguien que planche camisas como manteles, restriegue los fuegos de la cocina, pase el aspirador y cuide de tu hijo unas horas mientras en este caso, yo, voy a clases de inglés, hago los deberes, hago deporte, voy al super o me tomo un café con las chicas...es una maravilla. Y quien diga lo contrario o piense que la idea es terrible, miente como un fariseo. No soy ninguna "Jumeira Jane" (así les llaman aquí a las mujeres que solo van de compras a tiendas de élite, se hacen diariamente la manicura y pedicura, saludan a sus niños desde el coche mientras el chófer los acompaña a clase, las que van a clases de body tonic super power con un monitor particular...). Tampoco soy ninguna mujer de esas mantenidas que se dedica a pulirse el dinero del marido sin miramientos y sobre todo, no soy una mujer que deje de ocuparse de sus hijos ni su casa por el mero hecho de tener a una persona contratada para que trabaje dentro de ella. Porque yo, contrato para que me ayuden, no para que me lo hagan todo y dejar mis responsabilidades y mis deberes a una extraña. A parte, de que no soy ni sería capaz en lo que a los hijos se refiere.
Llamamos a varias agencias. En unas no tenían a nadie, en otras que mañana te llamaban lo cual era mentira, en otra que te mandaban a alguien al día siguiente, falso también, en otra que iban a buscar...y así un mes y otro. Y con la variable de que tendría que ocuparse de casa y bebé...más complejo todavía si cabe.
Entonces, consigues una chica. Y llega a casa y aunque le expliques, como el que tiene un tio en Alcalá; coge una gamuza amarilla de las de limpiar el polvo con "Pronto" de toda la vida y la moja para limpiar los azulejos del baño. Claro, así, empezamos mal. Y si no, te llega una hora y media tarde por el artículo 33. Y si no, la que te dice que después de fregar y habiéndose mojado las manos, no puede coger la plancha. ¿¿¿¿????. Pues hazlo al revés criatura aunque no me reveles semejante misterio. Pues tampoco. A si que, nosotros hemos debido de tener muchísima suerte. Hemos encontrado a Beng que aunque se ocupará de todo, es ante todo nany. Queríamos que viniese a casa antes que Martín. Probar como funcionaba la cosa...y bueno, parece que de momento bien. Hay que enseñarle como ha de hacer las cosas y qué tiene que hacer y cómo, pero mejor eso que dejarle a su libre albedrío confiando en que sabría hacerlo del mismo modo que por ejemplo lo haría yo (porque ya he dicho en otra ocasión, soy una gran limpiadora).
Pero son muchas horas en casa y saben organizarse para que les cunda el tiempo. Porque de limpiar una campana extractora no sabrán, pero listas, como la madre que las ha parido.
Por ejemplo (ya sabéis que aquí todas las casas son grandes), ponen el cubo de la fregona en una punta y van dándose paseos como almas en pena a mojarla y escurrirla para llevarla a la otra punta. Colocan los cojines como si fuesen de la fragilidad del cristal de bohemia, o....te doblan las bolsas del super en triangulitos compactos.
(Foto real de las nuestras).


"Pues que vaya menos horas a casa", pues me cuesta lo mismo al mes y oye, eso de que te quiten el polvo hoja por hoja a un ficus benjamina de metro noventa...es de agradecer.
Ahora, a lo del cuidado del bebé...rilo solo de pensarlo, pero, hay que confiar, tener paciencia y, sobre todo, estar muy muy ojo avizor.
A si que amig@s, llegado el momento, os contaré como se desenvuelve Bing en casa de los Rubio López.


domingo, 29 de septiembre de 2013

"Du yu espik inglis"


Y con una gota de sudor como un puño cayendo por la sien, muchos responden...; "hombre.....algo sé".
Se le ha criticado a Ana Botella hasta la saciedad en su discurso ante el Comité Olímpico y sí,  con su papel como presidenta de la Comunidad de Madrid, debería haberlo hecho infinitamente mejor, pero también es cierto y seamos honestos, que nos hemos reído de ella cuando no podíamos ni podemos permitirnos ese lujo (ciñéndonos estrictamente al tema del idioma). Me refiero a que (por ponerle una comparación), es como si un analfabeto se riese de un niño de 5 años al escribir las letras de su nombre torcidas e irregulares. Porque señor@s, en España hablar inglés...muy muy poquita gente.
No tenemos ni idea ni somos conscientes, de lo imprescindible que es tener ya no dominio, sino nociones altas de inglés en este caso.
Y os cuento lo siguiente.
Cuando uno se va a vivir a un país donde el idioma es diferente al suyo, simplemente la idea, asusta. Pero cuando pones los pies en esa tierra y no entiendes nada y te das cuenta de que lo poquísimo que sabías en plan indio, no sirve ni para ir a la vuelta de la esquina, entonces te acojonas (y perdonadme por la expresión).
La inseguridad te empequeñece hasta dejarte en un tamaño ridículo.
De repente pasas a ser sordomudo.
Los niveles de dependencia de alguien que pueda traducirte y ayudarte, se vuelven escandalosos.
Y en pocos días, llegas cabizbajo a casa pensando en cómo podrás defenderte sobre todo, en situaciones un poco más complejas.
Personalmente, me sentí como un niño pequeño. No quería ni salir de casa si no era con mi marido porque me daba pánico y no entender ni una sola palabra cuando te hablan, ni saber explicar lo que necesitas o quieres, y más, cuando llevas de la mano a un niño de tres años, es experimentar una angustia inconmensurable.
Pero ya sabemos todos, que las personas no nacemos enseñadas como se suele decir, y también es cierto, que no hay mayor "empuje" que verte obligado hacer algo o aprenderlo en este caso por pura cuestión de supervivencia.
Jamás, siendo franca conmigo misma, llegaré a ser bilingüe porque el maldito inglés, es mi talón de Aquiles.
Antes aprendería a diseñar un cohete espacial, estoy segura.
Pero hay que hacerlo y estoy teniendo una oportunidad que sería pecado capital no aprovechar.
Por supuesto no soy traductor jurado, pero experimentando la situación, sí os puedo decir que cuando se sabe nada o muy poquito, lo más importante, a parte de tener buena actitud y predisposición, es marcarte metas cortas que te den una señal de que estás progresando porque es el único aliciente.
Y quien diga, ya sea curso, academia, profesor...que en 6 meses puedes aprender otro idioma es más mentiroso que Judas. Un idioma es una carrera de fondo, de mucho tiempo y mucha practica. La pronunciación es compleja y has de seguir ciertas técnicas para pronunciar claramente los sonidos y colocar la fonética, estudiar las estructuras gramaticales, aprender mucho vocabulario pero ya no suelto sino en frases hechas...es necesario un buen profesor, no que sea nativo, sino que te sepa enseñar y lo fundamental, saber levantarte cuando un día crees que sabes algo y llegas casa, a punto de llorar de la impotencia porque realmente, no sabes nada.
¿Y si un día tengo que llevar al niño a urgencias? ¿y si me dan un golpe con el coche? ¿y si tengo que llamar al del gas? ¿y si la profesora del colegio me llama para algo? ¿me cuelgo del cuello una pizarra Manley con un rotulador para explicarme?. Entonces te sientas con más rabia delante de los apuntes y es cuando aprendes menos y peor.
Yo he llorado por el maldito inglés y también he dado las gracias por no dominarlo porque ahora podría estar en la cárcel (no saber cagarte en los muertos de alguien también tiene su lado positivo).
El caso es, que con el tiempo, aunque mi circulo de conversación sea en escenarios cotidianos, las cosas han avanzado mucho sobre todo ¿sabéis por qué?, porque he perdido totalmente la vergüenza. Que es lo que nos machaca cuando estamos aprendiendo y de este hecho estoy absolutamente convencida. No importa si coloco los verbos bien, si no conozco alguna palabra, si me hablan tan rápido que colapso o si me encuentro con el típico taxista de la India o Paquistán que habla una especie de híbrido entre ruso-inglés y alguna lengua muerta, ya no importa, me paro a pensar, construyo mi frase, le doy la vuelta e intento pronunciarla lo mejor que sé. Y si no me entienden, lo repito y muy educadamente, respondo que estoy aprendiendo, o si no entiendo, pido que por favor me hablen más despacio.
Y nadie se ríe de tí. Y nadie te trata peor. Y nadie te hace sentir como un corto mental.
Y así, sin vergüenza, la inseguridad (no en su totalidad), se ha ido a Oslo de paseo, ha vuelto la tranquilidad, y el humor.
Lo haremos peor o lo haremos mejor, pero lo más importante, es aprender a comunicarse y seguir siendo independiente porque los idiomas, son la llave de miles de puertas a otros mundos, otras culturas y nunca, nunca, nunca, sabe uno donde acabará aterrizando.
¿O no?.

domingo, 8 de septiembre de 2013

Por favor, un billete con destino a "Rutina".

Hemos vuelto a los amaneceres escandalosamente tempranos; que el "levantamiento" del sol, ronde las cinco y pico de la madrugada, tenía que estar prohibido por decreto ley.
Y aquí estoy, en el salón de mi casa, con una mascarilla/pócima a base de yemas de huevo y aguacate, espanzurrada por mi corta melena a fin de prevenir unos pelos como cuerdas de guitarra, pero de guitarra eléctrica de esas de las de macarra.
En mi mente, aparece la conversación imaginaria que tuve hace más de un mes:

- Buenos días, por favor, deme usted un billete a "rutina".
- ¿Qué asiento prefiere usted señora?.
- Pues mire, como estoy como un camión cisterna, ya me ve, pues el más cómodo posible, pero eso sí, quiero el primer viaje.
- Aquí tiene señora.
- Pero esto no es un ticket hacia "rutina".
- No señora, aquí pone "paciencia" que no le queda ná, se larga usted a su casa el día 26 de Agosto.

Y efectivamente, llegada la fecha, aquí estábamos, en el destino que quería.
Quería llegar y quería llegar y quería llegar. Ya no por el hecho de que crea que la rutina sea un mecanismo que aporta seguridad y en consecuencia minimiza imprevistos y sorpresas, sino porque uno, yo, después de estar casi tres meses fuera de casa, dormir en cuatro hoteles distintos, tres casas distintas, planchar la oreja en ocho o nueve almohadas también distintas, remover, hacer y deshacer maletas, coger el coche e ir venir, ir, venir, ir, venir, necesitaba calma. Sin más. Estabilidad.
Que no, que no me estoy quejando del verano, para nada. Bien es cierto que mentiría si dijese que no ha sido un poco raro, pero he disfrutado mucho, he visto a quienes quería, a otros no tanto por las circunstancias, he paseado, comido y glotoneado...he disfrutado del fresquito del Norte...pero sí, he terminado cansada y porque soy de las que cree, que como en casa de uno, no se está en ningún sitio.
Unos pensaréis que menudo coñazo volver a "rutina" y después que te viene la depresión post-vacacional...pero no sé, haciendo una pequeña meditación y no de esas en posición de loto que tampoco hace falta profundizar tanto, he llegado a la conclusión de que lo que aburre no son los hábitos regulares, las cosas que se hacen en "rutina" por mera practica sin razonar, sino que lo que nos ocurre, es que muchas veces, carecemos de falta de motivación en nuestros quehaceres diarios.
Ahora bien, no voy a negar que entre "rutina" y "monotonía" hay muy poquita distancia, vamos que si te descuidas, cruzas más allá de la mercería, y ya tienes el pie en el otro pueblo, pero, debemos recordar, que no hay ni un solo día que sea igual y es ahí donde debemos fijarnos.
Yo es que, querid@s, en "rutina" estoy muy a gusto. Siento y palpo el orden y eso sí que es imprescindible (para mí). Me aporta estabilidad y de ahí, me cojo el bus y me voy a un barrio buenísimo; "tranquilidad". Continúo el trayecto y me bajo en "optimismo". Que es otro bien bonito, más que el de Salamanca o los Austrias.
A si que, así os lo digo: he tenido unas muy buenas vacaciones en España, ahora he vuelto a mi casa, al país donde nacerá si Dios o Alá quiere, mi segundo hijo; Martín. Estudiaré y estudiaré y el libro de inglés derribaré. Con una nueva pandi de chicas españolas, en busca y captura de una persona del hogar y, empezando unos pequeños protocolos de belleza porque los embarazos, causan estragos y reparten leña "a dolor" como se dice en mi pueblo.
A la, que voy a quitarme este ungüento de la "berola" que empiezo a oler a tex-mex, a preparar una crema de zanahorias con una cuchará de queso Philadelphia e ir a por mi niño mayor al cole donde va dando brincos de alegría.
¡Chhhhhh! ¡eh! a los de la depre post-vacaciones, a los que van arrastrando los pies al trabajo y escupiendo sapos y culebras, a los que se atormentan con el "ooooooooootra vez los malditos niños demonios cuellicortos  y sus juguetes enpantanados por el salón, a los que destinan frases emponzoñadas de veneno a los jefes, a las que se miran los pies y ven como se les ha convertido en una piedra pómez por culpa las sandalias, la arena y la piscina este verano, a todos y todas los que están con la retina fija en el reloj esperando que llegue la hora de largarse a casa o a la calle pero fuera del trabajo...a todos a todos a todos y a todas a todas a todas, deciros, que en la entrada a "rutina", hay un cartel muy bonito escrito por el ingenioso "Tarro de las Ideas" y que dice:
"Enamorate de tus ideas, trabaja con ilusión y recuerda que siempre, siempre, sale el sol. Hoy, es el día."





viernes, 7 de junio de 2013

Destino: España.


Sin compasión.
Sin piedad.
Con ahínco.
Con todo su nervio.
Ahí te quedas Lorenzo, con tus llamas, con tus lenguas de fuego y tus chispas de lava.
Los autóctonos te toleran, se someten a tu única ley, con resignación sus vestimentas cargan contigo.
Pero yo, no puedo y tampoco quiero.
Me marcho a mi tierra a llevarme bien contigo, allí donde eres más suave y agradecido, aquí, en el desierto ni siquiera puedo respetarte.
Este es tu imperio, y claudicaré mientras viva bajo tus mandatos.
Eh! tú! Lorenzo! no estoy rabiosa contigo, no eres un ogro. Sé que tú eres la luz y ésta es la energía.
Y has convertido el color de mi piel haciendo que el blanco resalte más que nunca.
El jueves me marcho, sé que me estarás esperando al regreso, lo sé y lo temo.
Me marcho con los míos, a ver un castillo, sus murallas, el mar del Norte y sus edificios legendarios.
A contemplarte tras unas grandes gafas de tí, mientras disfruto de un pincho de anchoas con tomates de Guetaria.

El Alquiler de los valientes, cuelga su cartel de vacaciones queridos lector@s.
No me he atrevido aún a bajar el cierre definitivo, es cuestión de tiempo, todo tiene su momento y sus etapas.
Os deseo a tod@s unas vacaciones llenas de relax y de disfrute.
Recordad que no importa donde sino con quién.

Plo.