domingo, 29 de septiembre de 2013

"Du yu espik inglis"


Y con una gota de sudor como un puño cayendo por la sien, muchos responden...; "hombre.....algo sé".
Se le ha criticado a Ana Botella hasta la saciedad en su discurso ante el Comité Olímpico y sí,  con su papel como presidenta de la Comunidad de Madrid, debería haberlo hecho infinitamente mejor, pero también es cierto y seamos honestos, que nos hemos reído de ella cuando no podíamos ni podemos permitirnos ese lujo (ciñéndonos estrictamente al tema del idioma). Me refiero a que (por ponerle una comparación), es como si un analfabeto se riese de un niño de 5 años al escribir las letras de su nombre torcidas e irregulares. Porque señor@s, en España hablar inglés...muy muy poquita gente.
No tenemos ni idea ni somos conscientes, de lo imprescindible que es tener ya no dominio, sino nociones altas de inglés en este caso.
Y os cuento lo siguiente.
Cuando uno se va a vivir a un país donde el idioma es diferente al suyo, simplemente la idea, asusta. Pero cuando pones los pies en esa tierra y no entiendes nada y te das cuenta de que lo poquísimo que sabías en plan indio, no sirve ni para ir a la vuelta de la esquina, entonces te acojonas (y perdonadme por la expresión).
La inseguridad te empequeñece hasta dejarte en un tamaño ridículo.
De repente pasas a ser sordomudo.
Los niveles de dependencia de alguien que pueda traducirte y ayudarte, se vuelven escandalosos.
Y en pocos días, llegas cabizbajo a casa pensando en cómo podrás defenderte sobre todo, en situaciones un poco más complejas.
Personalmente, me sentí como un niño pequeño. No quería ni salir de casa si no era con mi marido porque me daba pánico y no entender ni una sola palabra cuando te hablan, ni saber explicar lo que necesitas o quieres, y más, cuando llevas de la mano a un niño de tres años, es experimentar una angustia inconmensurable.
Pero ya sabemos todos, que las personas no nacemos enseñadas como se suele decir, y también es cierto, que no hay mayor "empuje" que verte obligado hacer algo o aprenderlo en este caso por pura cuestión de supervivencia.
Jamás, siendo franca conmigo misma, llegaré a ser bilingüe porque el maldito inglés, es mi talón de Aquiles.
Antes aprendería a diseñar un cohete espacial, estoy segura.
Pero hay que hacerlo y estoy teniendo una oportunidad que sería pecado capital no aprovechar.
Por supuesto no soy traductor jurado, pero experimentando la situación, sí os puedo decir que cuando se sabe nada o muy poquito, lo más importante, a parte de tener buena actitud y predisposición, es marcarte metas cortas que te den una señal de que estás progresando porque es el único aliciente.
Y quien diga, ya sea curso, academia, profesor...que en 6 meses puedes aprender otro idioma es más mentiroso que Judas. Un idioma es una carrera de fondo, de mucho tiempo y mucha practica. La pronunciación es compleja y has de seguir ciertas técnicas para pronunciar claramente los sonidos y colocar la fonética, estudiar las estructuras gramaticales, aprender mucho vocabulario pero ya no suelto sino en frases hechas...es necesario un buen profesor, no que sea nativo, sino que te sepa enseñar y lo fundamental, saber levantarte cuando un día crees que sabes algo y llegas casa, a punto de llorar de la impotencia porque realmente, no sabes nada.
¿Y si un día tengo que llevar al niño a urgencias? ¿y si me dan un golpe con el coche? ¿y si tengo que llamar al del gas? ¿y si la profesora del colegio me llama para algo? ¿me cuelgo del cuello una pizarra Manley con un rotulador para explicarme?. Entonces te sientas con más rabia delante de los apuntes y es cuando aprendes menos y peor.
Yo he llorado por el maldito inglés y también he dado las gracias por no dominarlo porque ahora podría estar en la cárcel (no saber cagarte en los muertos de alguien también tiene su lado positivo).
El caso es, que con el tiempo, aunque mi circulo de conversación sea en escenarios cotidianos, las cosas han avanzado mucho sobre todo ¿sabéis por qué?, porque he perdido totalmente la vergüenza. Que es lo que nos machaca cuando estamos aprendiendo y de este hecho estoy absolutamente convencida. No importa si coloco los verbos bien, si no conozco alguna palabra, si me hablan tan rápido que colapso o si me encuentro con el típico taxista de la India o Paquistán que habla una especie de híbrido entre ruso-inglés y alguna lengua muerta, ya no importa, me paro a pensar, construyo mi frase, le doy la vuelta e intento pronunciarla lo mejor que sé. Y si no me entienden, lo repito y muy educadamente, respondo que estoy aprendiendo, o si no entiendo, pido que por favor me hablen más despacio.
Y nadie se ríe de tí. Y nadie te trata peor. Y nadie te hace sentir como un corto mental.
Y así, sin vergüenza, la inseguridad (no en su totalidad), se ha ido a Oslo de paseo, ha vuelto la tranquilidad, y el humor.
Lo haremos peor o lo haremos mejor, pero lo más importante, es aprender a comunicarse y seguir siendo independiente porque los idiomas, son la llave de miles de puertas a otros mundos, otras culturas y nunca, nunca, nunca, sabe uno donde acabará aterrizando.
¿O no?.

domingo, 8 de septiembre de 2013

Por favor, un billete con destino a "Rutina".

Hemos vuelto a los amaneceres escandalosamente tempranos; que el "levantamiento" del sol, ronde las cinco y pico de la madrugada, tenía que estar prohibido por decreto ley.
Y aquí estoy, en el salón de mi casa, con una mascarilla/pócima a base de yemas de huevo y aguacate, espanzurrada por mi corta melena a fin de prevenir unos pelos como cuerdas de guitarra, pero de guitarra eléctrica de esas de las de macarra.
En mi mente, aparece la conversación imaginaria que tuve hace más de un mes:

- Buenos días, por favor, deme usted un billete a "rutina".
- ¿Qué asiento prefiere usted señora?.
- Pues mire, como estoy como un camión cisterna, ya me ve, pues el más cómodo posible, pero eso sí, quiero el primer viaje.
- Aquí tiene señora.
- Pero esto no es un ticket hacia "rutina".
- No señora, aquí pone "paciencia" que no le queda ná, se larga usted a su casa el día 26 de Agosto.

Y efectivamente, llegada la fecha, aquí estábamos, en el destino que quería.
Quería llegar y quería llegar y quería llegar. Ya no por el hecho de que crea que la rutina sea un mecanismo que aporta seguridad y en consecuencia minimiza imprevistos y sorpresas, sino porque uno, yo, después de estar casi tres meses fuera de casa, dormir en cuatro hoteles distintos, tres casas distintas, planchar la oreja en ocho o nueve almohadas también distintas, remover, hacer y deshacer maletas, coger el coche e ir venir, ir, venir, ir, venir, necesitaba calma. Sin más. Estabilidad.
Que no, que no me estoy quejando del verano, para nada. Bien es cierto que mentiría si dijese que no ha sido un poco raro, pero he disfrutado mucho, he visto a quienes quería, a otros no tanto por las circunstancias, he paseado, comido y glotoneado...he disfrutado del fresquito del Norte...pero sí, he terminado cansada y porque soy de las que cree, que como en casa de uno, no se está en ningún sitio.
Unos pensaréis que menudo coñazo volver a "rutina" y después que te viene la depresión post-vacacional...pero no sé, haciendo una pequeña meditación y no de esas en posición de loto que tampoco hace falta profundizar tanto, he llegado a la conclusión de que lo que aburre no son los hábitos regulares, las cosas que se hacen en "rutina" por mera practica sin razonar, sino que lo que nos ocurre, es que muchas veces, carecemos de falta de motivación en nuestros quehaceres diarios.
Ahora bien, no voy a negar que entre "rutina" y "monotonía" hay muy poquita distancia, vamos que si te descuidas, cruzas más allá de la mercería, y ya tienes el pie en el otro pueblo, pero, debemos recordar, que no hay ni un solo día que sea igual y es ahí donde debemos fijarnos.
Yo es que, querid@s, en "rutina" estoy muy a gusto. Siento y palpo el orden y eso sí que es imprescindible (para mí). Me aporta estabilidad y de ahí, me cojo el bus y me voy a un barrio buenísimo; "tranquilidad". Continúo el trayecto y me bajo en "optimismo". Que es otro bien bonito, más que el de Salamanca o los Austrias.
A si que, así os lo digo: he tenido unas muy buenas vacaciones en España, ahora he vuelto a mi casa, al país donde nacerá si Dios o Alá quiere, mi segundo hijo; Martín. Estudiaré y estudiaré y el libro de inglés derribaré. Con una nueva pandi de chicas españolas, en busca y captura de una persona del hogar y, empezando unos pequeños protocolos de belleza porque los embarazos, causan estragos y reparten leña "a dolor" como se dice en mi pueblo.
A la, que voy a quitarme este ungüento de la "berola" que empiezo a oler a tex-mex, a preparar una crema de zanahorias con una cuchará de queso Philadelphia e ir a por mi niño mayor al cole donde va dando brincos de alegría.
¡Chhhhhh! ¡eh! a los de la depre post-vacaciones, a los que van arrastrando los pies al trabajo y escupiendo sapos y culebras, a los que se atormentan con el "ooooooooootra vez los malditos niños demonios cuellicortos  y sus juguetes enpantanados por el salón, a los que destinan frases emponzoñadas de veneno a los jefes, a las que se miran los pies y ven como se les ha convertido en una piedra pómez por culpa las sandalias, la arena y la piscina este verano, a todos y todas los que están con la retina fija en el reloj esperando que llegue la hora de largarse a casa o a la calle pero fuera del trabajo...a todos a todos a todos y a todas a todas a todas, deciros, que en la entrada a "rutina", hay un cartel muy bonito escrito por el ingenioso "Tarro de las Ideas" y que dice:
"Enamorate de tus ideas, trabaja con ilusión y recuerda que siempre, siempre, sale el sol. Hoy, es el día."





viernes, 7 de junio de 2013

Destino: España.


Sin compasión.
Sin piedad.
Con ahínco.
Con todo su nervio.
Ahí te quedas Lorenzo, con tus llamas, con tus lenguas de fuego y tus chispas de lava.
Los autóctonos te toleran, se someten a tu única ley, con resignación sus vestimentas cargan contigo.
Pero yo, no puedo y tampoco quiero.
Me marcho a mi tierra a llevarme bien contigo, allí donde eres más suave y agradecido, aquí, en el desierto ni siquiera puedo respetarte.
Este es tu imperio, y claudicaré mientras viva bajo tus mandatos.
Eh! tú! Lorenzo! no estoy rabiosa contigo, no eres un ogro. Sé que tú eres la luz y ésta es la energía.
Y has convertido el color de mi piel haciendo que el blanco resalte más que nunca.
El jueves me marcho, sé que me estarás esperando al regreso, lo sé y lo temo.
Me marcho con los míos, a ver un castillo, sus murallas, el mar del Norte y sus edificios legendarios.
A contemplarte tras unas grandes gafas de tí, mientras disfruto de un pincho de anchoas con tomates de Guetaria.

El Alquiler de los valientes, cuelga su cartel de vacaciones queridos lector@s.
No me he atrevido aún a bajar el cierre definitivo, es cuestión de tiempo, todo tiene su momento y sus etapas.
Os deseo a tod@s unas vacaciones llenas de relax y de disfrute.
Recordad que no importa donde sino con quién.

Plo.




jueves, 30 de mayo de 2013

El perfume


"Hay en el perfume una fuerza de persuasión más fuerte que las palabras, el destello de las miradas, los sentimientos y la voluntad. La fuerza de persuasión del perfume no se puede contrarrestar, nos invade como el aire invade nuestros pulmones, nos llena, nos satura, no existe ningún remedio contra ella".
Esto fue escrito por el autor de la novela "El Perfume", Patrick Süskind.
Yo la leí hace años. Me apasionó la manera de describir algo tan efímero como son los olores, las frangancias,  todo lo que aquello consigue despertar en una persona. La historia del protagonista, Jean-Baptista, un hombre genial, estremecedor y con un extremo sexto sentido olfativo.
Os cuento esto, como introducción a otra costumbre árabe.
Les encanta el culto a la belleza y entre ellos, les fascinan los olores.
Me llamó la atención cuando llegué, ver que había muchísimos centros de estética para hombres. Y yo, que no es que observe las cosas sino que hago una especie de "visiónláserrayox" cuando tengo fijación con algo, me dí cuenta de que la mayoría de los emiratíes de Abu Dhabi, llevan una manicura perfecta. La barba milimetricamente afeitada. Les recortan las partes más angulosas con una especie de hilo y da la sensación de que la llevan (la barba), pintada con sombra.
Tienen la piel pulcra, bronceada logicamente (hasta que a alguno le entre la perra de querer volverse como Michael Jackson) y, pese a ir todo el año en sandalias, cosa que es una especie de atentado contra los pobres pies, también son pieses de pedicura.
Es un misterio con qué planchan la Kandura, su vestimenta habitual. No se arruga. Bajan del coche inmaculados y el tejido se mantiene firme y tieso como la pata Perico.
Pero donde quiero ir, es al olor.
Es difícil que por donde pasen, ellos y ellas, que no dejen una estela de su perfume. Y todos de una intensidad tremenda. Ciertas notas, se quedan perennes en el aire, fragancias que yo no recuerdo haber olido nunca, unas agradables, cálidas, exóticas, cítricas, amaderadas...y otras, que harían vomitar a una cabra. Las cosas como son.
Bueno, fueron ellos los árabes quienes hicieron los mayores avances en la historia del perfume. De hecho descubrieron e introdujeron el Azmicle, una sustancia que puede llegar a ser tan penetrante que solo un gramo puede aromatizar cientos de miles metros cúbicos.
Como curiosidad, os cuento que el sultán de Omán, decidió hace años, contratar a uno de los mejores perfumistas y crear una fragancia única; Amouage cuyo valor por el precio de 100 ml. es de 360 euros y la cual incluye dentro de sus 120 ingredientes, incienso de Omán. Es uno de los preferidos por los árabes y se vende como en España el Nenuco.
Por esa razón al principio, no sabía qué era eso tan característico que desprendían muchos de ellos y ellas. Es sin duda, genuino. Por supuesto también usan muchísimas marcas internacionales y hay tiendas de alta cosmética y perfumería, como bares en España. Ojo.
Pero no es el perfume más caro. He leído que otro llamado "Majesty" diseñado por un perfumista británico supera toda barrera lógica hablando de presupuestos. Fue creado a petición de la reina Victoria de Inglaterra y fue elegido para los pasajeros de primera clase del Titanic. ¿La friolera del frasquito en la actualidad? 195.000 euros. Sí, ciento noventa y cinco mil euros. Pero tuvieron el detalle de crear una versión de 29 ml. por valor de 1.600 euros que es más adaptable pa´l bolsillo. A lo mejor, la otra, es que viene en tamaño garrafa y necesitas una pick-up para cargarlo hasta casa.
Y, adaptándose a los gustos y ventas del mercado Emirato Árabe, están las firmas internacionales que crean nuevas fragancias incluyéndolas en todas sus gamas de productos.
La Nivea, la de toda la vida. Aquí existe una versión "musk-cereza". Y para gustos, los colores y los olores.
Yo personalmente me niego a ir oliendo a frutos rojos que esos ya me los como en los Special-K. Sería como que te faltase un moño de nata en la cabeza después de ponerte el body milk.
El desodorante. Lo hay fresh-pepino. ¿Pepino?. La parte del sobaquillo es complicada, en unos más que otros, lo sabemos, pero de ahí, a que te huela a gazpacho....no sé qué es peor.
Entre una cosa y la otra, vamos alcanzando los puestos hortofruticulas peeeeeero, es que también, existe un gel íntimo en el que pone "papaya" y al lado, aparece una foto de una orquídea lo cual, me parece cuanto menos inquietante. Es como si se hubieran inventado un Ambipur para "ahí".
No lo tengo nada claro, nada y, por supuesto no pienso probar.
Es una zona delicada, con un olor intrínsenco corporal y especial de por sí. Todo debería oler a limpito, a tu gel de baño de diario. Pero no, más, puedes hacer que huela a papaya y a...orquídea. No sé, sería como llevar bajo la ropa interior un Bio frutas de Pascual.
Y yo no quiero ninguna parte de mi cuerpo me huela a repostería como si fuese una tortita con sirope de fresa de Vip´s, ni que el aleroncillo me huela ni a zorro mochón pero tampoco a pepinos recién sacados de las tierras y por supuesto, que mi parte más personal e íntima, sea como llevar la cesta de frutas de Celia Cruz.
Imaginaros qué cuadro; embarazada, oliendo a zanahorias, aguacates y frambuesas y para colmo, con unos pendientes en forma de tomate. Sin contar el tufillo del Bio frutas saliendo de un lugar sospechoso.
Vamos, que para exprimirme.

P.D: Adjuntaré la foto del gel en cuestión en cuanto la tenga.










domingo, 19 de mayo de 2013

Una parte imprescindible



Creo que todos los lectores de este blog, lo venís sospechando; El Alquiler de los Valientes se asoma a su final de temporada o quizá a su fin definitivo.
Puede ser que esta sea su penúltima entrada.
Es probable.
No quería llegar a este punto, sin hablar de quienes fueron y son, una parte imprescindible.
Es algo demasiado personal, puede que ni de interés para otros lectores.
Puede ser.
Pero como os digo, fueron y son, una parte imprescindible, la familia que uno escoge.
Y quiero dedicárselo.

Hace no muchos días, mis ojos se ponían como los faros de un camión viendo fotografías inesperadas de cuando pertenecíamos a esa época guerrillera y desobediente. Donde nos enamorábamos y nos abandonábamos hasta llorar mares, donde nos reíamos hasta que nos dolían los mofletes.
Confidencias, secretos, besos, canciones, merendolas, enfados, intercambios de ropa, citas, el cole, los mismos profes, los mismos canallas inmortales, nuestra misma edad...
A unos los conocí antes.
A otros los conocí después.
Mi ángel de la guarda los puso ahí, en mi vida, para hacer en ella un espacio inmenso vital, una pequeña escuela que me enseñó y me hizo en parte, lo que soy ahora.
A estas alturas, con un largo recorrido, independiente y propio, seguimos teniendo nuestro punto de unión. Nuestro lugar.
En primera línea, en el palco, se encuentran muchísimos de esos recuerdos.
Mi primera pandilla del cole. Todas sacaban buenas notas menos yo. Nos encantaban los "New Kids on the Block". Llevábamos la carpeta clasificadora llenita de fotos de aquellos chicos que nos parecían de lo más guapo del universo. Los cumpleaños, con ganchitos naranjas de los cuales no se te quitaba el color de los dedos ni restregándote con acetona. Los sandwich de nocilla, las medias lunas de jamón york y queso...
De aquella época escolar tan difícil para mí y tan bonita a la vez, perduraron Ana Belén y su inteligencia espontánea y Sonia, mi amiga Sonia.
Los sinvergüenzas aquellos siempre estaban. Las chicas, no podíamos vivir con ellos pero sin ellos tampoco. Jamás creo haberme reído más con nadie. Daba igual que fuera media hora o, el día del famoso chocolate de mi pueblo. Era inolvidable. Todos ellos, con sus defectos, con sus virtudes, con sus payasadas y sus gilipolleces, todos, son especiales hasta un punto infinito. Porque estábamos juntos, desde que llevábamos las rodillas desolladas y pedíamos la propina, hasta ahora, hasta hoy y hasta siempre espero.
Ahí estaban y están ellos; Carlos, Godo, Abel, Edu, Rober, Koldo, Pablo, David...otros se perdieron por el camino. No tenían que estar por alguna razón aunque, tienen su pequeño lugar.
Como en el Bolero de Ravel, al igual que instrumentos, se iban sumando personas imprescindibles.
Ellas.
Siempre ellas.
Ahí. De día, de noche, de tarde, de madrugada, de buenas, de malas, echando la partida, bailando, compartiendo historias de amor, angustias, risas, risas a borbotones con lágrimas desparramadas, redencillas, cuchicheos...todo. Qué más daba lo que fuese. Ahí estábamos. Ahí estamos.
María, Sonia, Carolinilla, Silvia, Sirya, Carolina...
No importa donde vayamos.
No importa donde estemos.
No importa qué profundo o no sea lo que pueda ocurrirnos.
Estamos juntas.
No hay páginas suficientes para tanta anécdota, y a mí el recuerdo me basta.
Se oye de fondo una canción, y por inercia todos nos juntamos en el mismo punto pasándonos los brazos por la cintura.
Cantamos al unísono, asiduamente con una copa en la mano:
"Donde empieza y donde acabará el destino que nos une, y que nos separará.
Son mis amigos, en la calle pasábamos las horas.
Son mis amigos, por encima de todas las cosas."
Sí, me quedo con estas últimas palabras.
Por encima de todas las cosas porque la amistad, puede tener muchas comas, pero dificilmente, un punto y final.

Gracias infinitas por estar ahí.
Pau.






martes, 23 de abril de 2013

Sanidad incomprendida


Menudo desbarajuste hay en el sistema sanitario español.
Pretensiones, ninguna por supuesto pero hoy quizá, haya personas que no estén de acuerdo conmigo, quizá otras sí, pero este hecho, es una realidad, la presente, la actual.
Cómo somos la mayoría...cuando tenemos algo fundamental e importante en nuestras vidas, nos acomodamos  y acostumbramos de tal modo a su presencia, que ésta, termina convirtiéndose en invisible, ahora bien, si desapareciese definitivamente, no podríamos echarlo más de menos. Haríamos un peregrinar de recuerdos  y cuando el agua empezase a colarse por  las fosas nasales, llegarían las lamentaciones.
Y esto, a mi modo de entender, ocurre en todos los aspectos de la vida; con amigos, con trabajos, con lugares donde hemos vivido, con la salud...que es ahí, donde me dirijo.
Soy la primera en decir y reconocer que ni recuerdo las veces que escupí sapos y culebras muchas de las veces que fui en España al médico. Sobre todo con mi hijo con el cual batimos un récord que cuenta con más de cuarenta visitas a urgencias durante los tres primeros años.
Y cuando una cosa no nos gusta, nos parece injusta y es vergonzosa, nos quejamos. Con toda la bendita razón. Y lo que es, es, aunque se mire y se piense del revés.
Ahora bien, vamos a pensar despacio, con calma, como seres civilizados.
En la inmensa mayoría de países de la Unión Europea, no existe la sanidad gratuita. El 80% de éstos, incluyen algún tipo de copago para mantener la cobertura sanitaria de los ciudadanos. En el resto de la UE, ya funciona esta medida y los ciudadanos, además de con sus impuestos, deben pagar parte de su cobertura sanitaria. Pero también existen países donde sí hay un punto medio.
Bien, todos sabemos que en España a todo trabajador (qué os voy a contar), le quitan de su nómina una cantidad de dinero que por decirlo de modo de "andar por casa", va a una caja de caudales española y de ahí, de esa caja de caudales, se saca el dinero para pagar todas aquellas cosas y recursos que han sido necesarios. Sin distinción. Sea cual sea la persona, su clase social, sexo, raza o religión.
Algunas personas, hacen un uso normal de "su derecho", otras abusivo, otras ninguno y, como es "gratuito" en su totalidad y somos personas solidarias y con humanidad, con el dinero de todos, se cubren los gastos médicos de aquellos que no tienen ningún medio ni recurso y, también por supuesto, de los que solo aportan unos niveles desproporcionados de egoísmo y cara dura. Con el dinero de todos, se cubre todo y a todos.
No lo niego porque no puedo, tenéis y tenemos razón. A veces la sanidad es un desastre en toooooooooodos los sentidos, y surgen millones de cuestiones; "¿por qué si yo que no he ido al médico en un año y llego hoy a urgencias con mi hijo, tengo que esperar una hora y media mientras veo como algunos de los trabajadores del centro salen al café o a fumar?" y como esta, infinitas.
Yo ni vivo ni cotizo allí por esa razón, escribo y os pregunto lo siguiente : ¿os dais cuenta de que la sanidad que es de lo más importante en la vida de una persona, en España, presta una cobertura total? Que si alguien necesita una intervención importante será llevada a cabo ésta y los días de hospitalización necesarios, que no importa si eres pobre, inmigrante, de clase media o un turista de vacaciones, que cualquier médico va a atendernos sin solicitar antes nuestra tarjeta de crédito, ¿nos damos cuenta?. Sí, vosotros y yo nos damos cuenta pero, es un puñetero desastre y tiene incontables defectos. Vamos a plantearnos  y a pensar, que no lo tuviéramos. Que por cada necesidad medica, hubiese que pagar. De manera obligatoria. Creo realmente, que sería una catástrofe.
No digo que haya que darle un par de besos al médico de cabecera y darle las gracias por escuchar nuestros síntomas, no, pero tenemos una "joya" que no sabemos apreciar.
Del modo que he explicado en los primeros párrafos de esta entrada, "no apreciando" lo que tenía, me he dado cuenta de lo valioso que es.
En UAE como ya he escrito en alguna ocasión, es obligatorio tener sanidad privada y son las empresas las que asumen este coste para todos sus empleados y en algunos casos, para las familias como es mi caso. Si no, has de pagarlo de manera individual y creed, que la cantidad es muy muy elevada.
No funciona como España que si tienes seguro médico privado te pasan la tarjetita y te vas, no, aquí has de pasar por caja y es cuando os digo, que la mayoría no tenemos ni idea del coste real de ciertas pruebas o análisis. De manera que, sales de tu consulta, pagas religiosamente y luego reclamas al seguro que, puede tardar hasta sabe Dios cuánto en devolvértelo. Hay clínicas que sí están cubiertas en su totalidad por el seguro contratado, algunas especialidades, otras solo tienen una cobertura  parcial....y siempre, para no variar, nos gusta más lo último.
Imaginaros, ir con vuestro hijo al médico, que le hagan un cultivo de la placa de las anginas y que al salir, te calcen 350 euros de consulta o ir al ginecólogo, hacerte análisis y una prueba rutinaria y que te apuñalen con una factura de 600 euros. ¿Que te tienes que operar de una rodilla? más vale que tengas millones en el banco. ¿Que tienes que dar a luz y que sea por cesárea? pues ve preparando alrededor de dos millones de las antiguas pesetas que tendrás que soltar en el mostrador de "pay here" mientras sujetas a tu bebé en brazos.
Y luego, reclamas. Y ya olerás la pasta cuando sea menester.
Fue entonces, cuando con una de esas facturas en mis manos, lívida y en una especie de shock, me dí cuenta de que en España, tenemos, tenéis mucha pero que mucha mucha suerte. Porque todo es para todos. Desde luego que con sus matices y sus defectos. Pero ahí está.
Sin embargo, en el país donde ahora vivimos, has de asegurarte una cuenta corriente con bastantes ceros y liquidez para poder pagar por adelantado cualquier prestación sanitaria.
Me diréis "ya, pero luego el dinero te lo devuelve el seguro, tú solo lo adelantas".
¿Sí? ¿y por qué si tengo seguro sanitario el cual se paga religiosamente? ¿cuándo? ¿y cuánto? ¿os creéis que todos los centros sanitarios tienen una cobertura del 100%? ya se aseguran muy mucho de que no sea así. Con lo cual, el desembolso sigue siendo muy alto.
Para que nos demos cuenta del chollo que es a ojos de otros lo que ocurre en nuestro país, en Reino Unido una de las agencias inmobiliarias más conocidas, usa como reclamo "compre casa en España y tendrá cobertura total sanitaria gratuita".
Donde vamos a llegar a parar.
¿Nos quedamos mejor con ese sistema vergonzoso, recortado y defectuoso?.
¿Contratamos un seguro privado y es el que usamos para intentar evitar los fallos de la sanidad pública?.
¿Nos vamos a vivir a otro país donde existe el copago sanitario y donde los sueldos no son proporcionales?
¿Os venís a vivir a EAU y pagáis de vuestro bolsillo por adelantado entre el 30% y el 55% del gasto total?.
Va a ser, que todos nos quedamos con la primera opción.
¿Cierto? ¿Si? ¿No?.




martes, 16 de abril de 2013

Con chamarra en el desierto



Aterrizó hace dos semanas.
No lo veíamos salir y pasadas unas horas con cierto nerviosismo, apareció.
Con su chamarra en la mano.
Su chamarra y él y él y su chamarra. Corta vientos, corta aires acondicionados.
Inseparable, a 40 grados de temperatura.
De la mano, también su inseparable y clásico complemento it; una bolsa de plástico del super que, puede contener desde una mandarina hasta un libro de filosofía.
Llevaba un pantalón de pana. Ese tejido del que están hechos los chalecos antibalas, ese que era imposible deshacer aunque con siete años te arrastrases peregrinando de rodillas por el patio de gravilla del colegio.
Inevitablemente esbocé una sonrisa y puse los ojos en blanco.
Ha sido nuestro primer invitado y como tal, quisimos enseñarle con ilusión los rincones, playas y lugares impresionantes (a nuestro entender), pero, ha sido difícil sorprenderlo.
Solo le basta lo más simple; un mar calmado donde poder nadar, una playa cercana, ausencia de viento, temperatura justa, atún y pan tostado. Nada más.
"¿Qué te ha parecido el desierto?" le pregunté. "Una mierda si no llega a ser por una manada de camellos que apareció de repente" me contestó con voz lineal.
"La famosa palmera de Dubai....una putísima mierda. 500 metros cuadrados de jardín una casa...que sales con la tumbona a tu playa privada y estás al lado del vecino...¿esto es categoría? esto lo que es, es una mierda pero de las gordas. Son infinitamente mejores las instalaciones, parques y jardines de la residencia de ancianos de Málaga". Mi mirada y la de mi marido se cruzaron intentando contener la una a la otra una explosión de carcajadas.
Pero sin embargo, eran cosas que había que ver una vez en la vida. Como las vistas desde el piso ciento y pico mil del Burj Khalifa. "Las vistas...una mierda. Pero el edificio es impresionante, sobre todo desde abajo."
Le encantaron los shawarma de pollo y se hartó a dátiles con pistacho y toda clase de aderezos de esos que te colapsan la glucosa. Pero teniendo en cuenta que es alguien que le pone azúcar a la miel...
Es inconmensurablemente peculiar. Y el hombre con las manos más bonitas que he visto en mi vida.
Inteligente, serio, correcto, educado, trabajador, leal, honesto...pero antisocial.
Prefiere la soledad como única compañía y cualquier encuentro con gente que pueda desembocar en una comida, vermut...es un sopor.
Para finalizar, copiaré literalmente fragmentos de su biografía la cual aparece en la trasera del libro que escribió hace unos años. Fue su hijo mayor quien lo hizo usando su innata destreza con las palabras.

"Economista, destacó en su juventud por su afición al deporte, dedicándose al baloncesto, ciclismo y más tarde a la pala. Logró el campeonato de Vizcaya varias veces defendiendo los colores del Club Deportivo de Bilbao y cuenta en su haber con un récord histórico de ingesta de carolinas (merengue bilbaíno) así como buenas marcas en la subida en moto a Sollube.
...Nunca usó una agenda ni un archivo, ni perdió un papel (ni un partido de pelota a mediodía). Jamás faltó a su deber ni pisó a nadie por ser la ambición un sentimiento que no experimentó, dedicado a cosas más importantes.
... De cierto entumecimiento emocional y expresivo pero hondo sentimiento, es hombre de honesta y práctica profundidad. Sencillo y sereno, no termina de resolver su cita con el amor aunque ame con todo su ser. Amigo de sus pocos amigos, cambia de acera ante las convenciones sociales y se entrega a su manera y de lleno a su esposa, tres hijos, cuñadas y crecientes nietos. 
Hombre de valores, de pensamiento lógico, no influenciable. Enemigo del lujo y modas, algunas de sus mayores lecciones se las debe a pescadores de la isla de Menorca, paraíso privado. Es allí donde ejerce de navegante por obligación para poder contemplar en soledad una playa innombrable."

Él, con sus setenta y tantos viajó más de cinco mil kilómetros para vernos, alterarnos nuestra rutina, hacernos reír y a mí, hacerme resoplar pero, con aires de cariño.
Mi marido le decía "papá" y mi hijo "papá abuelo".
Gracias por haber venido Sr. Rubio.
Firmado: "Esta".