martes, 23 de abril de 2013

Sanidad incomprendida


Menudo desbarajuste hay en el sistema sanitario español.
Pretensiones, ninguna por supuesto pero hoy quizá, haya personas que no estén de acuerdo conmigo, quizá otras sí, pero este hecho, es una realidad, la presente, la actual.
Cómo somos la mayoría...cuando tenemos algo fundamental e importante en nuestras vidas, nos acomodamos  y acostumbramos de tal modo a su presencia, que ésta, termina convirtiéndose en invisible, ahora bien, si desapareciese definitivamente, no podríamos echarlo más de menos. Haríamos un peregrinar de recuerdos  y cuando el agua empezase a colarse por  las fosas nasales, llegarían las lamentaciones.
Y esto, a mi modo de entender, ocurre en todos los aspectos de la vida; con amigos, con trabajos, con lugares donde hemos vivido, con la salud...que es ahí, donde me dirijo.
Soy la primera en decir y reconocer que ni recuerdo las veces que escupí sapos y culebras muchas de las veces que fui en España al médico. Sobre todo con mi hijo con el cual batimos un récord que cuenta con más de cuarenta visitas a urgencias durante los tres primeros años.
Y cuando una cosa no nos gusta, nos parece injusta y es vergonzosa, nos quejamos. Con toda la bendita razón. Y lo que es, es, aunque se mire y se piense del revés.
Ahora bien, vamos a pensar despacio, con calma, como seres civilizados.
En la inmensa mayoría de países de la Unión Europea, no existe la sanidad gratuita. El 80% de éstos, incluyen algún tipo de copago para mantener la cobertura sanitaria de los ciudadanos. En el resto de la UE, ya funciona esta medida y los ciudadanos, además de con sus impuestos, deben pagar parte de su cobertura sanitaria. Pero también existen países donde sí hay un punto medio.
Bien, todos sabemos que en España a todo trabajador (qué os voy a contar), le quitan de su nómina una cantidad de dinero que por decirlo de modo de "andar por casa", va a una caja de caudales española y de ahí, de esa caja de caudales, se saca el dinero para pagar todas aquellas cosas y recursos que han sido necesarios. Sin distinción. Sea cual sea la persona, su clase social, sexo, raza o religión.
Algunas personas, hacen un uso normal de "su derecho", otras abusivo, otras ninguno y, como es "gratuito" en su totalidad y somos personas solidarias y con humanidad, con el dinero de todos, se cubren los gastos médicos de aquellos que no tienen ningún medio ni recurso y, también por supuesto, de los que solo aportan unos niveles desproporcionados de egoísmo y cara dura. Con el dinero de todos, se cubre todo y a todos.
No lo niego porque no puedo, tenéis y tenemos razón. A veces la sanidad es un desastre en toooooooooodos los sentidos, y surgen millones de cuestiones; "¿por qué si yo que no he ido al médico en un año y llego hoy a urgencias con mi hijo, tengo que esperar una hora y media mientras veo como algunos de los trabajadores del centro salen al café o a fumar?" y como esta, infinitas.
Yo ni vivo ni cotizo allí por esa razón, escribo y os pregunto lo siguiente : ¿os dais cuenta de que la sanidad que es de lo más importante en la vida de una persona, en España, presta una cobertura total? Que si alguien necesita una intervención importante será llevada a cabo ésta y los días de hospitalización necesarios, que no importa si eres pobre, inmigrante, de clase media o un turista de vacaciones, que cualquier médico va a atendernos sin solicitar antes nuestra tarjeta de crédito, ¿nos damos cuenta?. Sí, vosotros y yo nos damos cuenta pero, es un puñetero desastre y tiene incontables defectos. Vamos a plantearnos  y a pensar, que no lo tuviéramos. Que por cada necesidad medica, hubiese que pagar. De manera obligatoria. Creo realmente, que sería una catástrofe.
No digo que haya que darle un par de besos al médico de cabecera y darle las gracias por escuchar nuestros síntomas, no, pero tenemos una "joya" que no sabemos apreciar.
Del modo que he explicado en los primeros párrafos de esta entrada, "no apreciando" lo que tenía, me he dado cuenta de lo valioso que es.
En UAE como ya he escrito en alguna ocasión, es obligatorio tener sanidad privada y son las empresas las que asumen este coste para todos sus empleados y en algunos casos, para las familias como es mi caso. Si no, has de pagarlo de manera individual y creed, que la cantidad es muy muy elevada.
No funciona como España que si tienes seguro médico privado te pasan la tarjetita y te vas, no, aquí has de pasar por caja y es cuando os digo, que la mayoría no tenemos ni idea del coste real de ciertas pruebas o análisis. De manera que, sales de tu consulta, pagas religiosamente y luego reclamas al seguro que, puede tardar hasta sabe Dios cuánto en devolvértelo. Hay clínicas que sí están cubiertas en su totalidad por el seguro contratado, algunas especialidades, otras solo tienen una cobertura  parcial....y siempre, para no variar, nos gusta más lo último.
Imaginaros, ir con vuestro hijo al médico, que le hagan un cultivo de la placa de las anginas y que al salir, te calcen 350 euros de consulta o ir al ginecólogo, hacerte análisis y una prueba rutinaria y que te apuñalen con una factura de 600 euros. ¿Que te tienes que operar de una rodilla? más vale que tengas millones en el banco. ¿Que tienes que dar a luz y que sea por cesárea? pues ve preparando alrededor de dos millones de las antiguas pesetas que tendrás que soltar en el mostrador de "pay here" mientras sujetas a tu bebé en brazos.
Y luego, reclamas. Y ya olerás la pasta cuando sea menester.
Fue entonces, cuando con una de esas facturas en mis manos, lívida y en una especie de shock, me dí cuenta de que en España, tenemos, tenéis mucha pero que mucha mucha suerte. Porque todo es para todos. Desde luego que con sus matices y sus defectos. Pero ahí está.
Sin embargo, en el país donde ahora vivimos, has de asegurarte una cuenta corriente con bastantes ceros y liquidez para poder pagar por adelantado cualquier prestación sanitaria.
Me diréis "ya, pero luego el dinero te lo devuelve el seguro, tú solo lo adelantas".
¿Sí? ¿y por qué si tengo seguro sanitario el cual se paga religiosamente? ¿cuándo? ¿y cuánto? ¿os creéis que todos los centros sanitarios tienen una cobertura del 100%? ya se aseguran muy mucho de que no sea así. Con lo cual, el desembolso sigue siendo muy alto.
Para que nos demos cuenta del chollo que es a ojos de otros lo que ocurre en nuestro país, en Reino Unido una de las agencias inmobiliarias más conocidas, usa como reclamo "compre casa en España y tendrá cobertura total sanitaria gratuita".
Donde vamos a llegar a parar.
¿Nos quedamos mejor con ese sistema vergonzoso, recortado y defectuoso?.
¿Contratamos un seguro privado y es el que usamos para intentar evitar los fallos de la sanidad pública?.
¿Nos vamos a vivir a otro país donde existe el copago sanitario y donde los sueldos no son proporcionales?
¿Os venís a vivir a EAU y pagáis de vuestro bolsillo por adelantado entre el 30% y el 55% del gasto total?.
Va a ser, que todos nos quedamos con la primera opción.
¿Cierto? ¿Si? ¿No?.




martes, 16 de abril de 2013

Con chamarra en el desierto



Aterrizó hace dos semanas.
No lo veíamos salir y pasadas unas horas con cierto nerviosismo, apareció.
Con su chamarra en la mano.
Su chamarra y él y él y su chamarra. Corta vientos, corta aires acondicionados.
Inseparable, a 40 grados de temperatura.
De la mano, también su inseparable y clásico complemento it; una bolsa de plástico del super que, puede contener desde una mandarina hasta un libro de filosofía.
Llevaba un pantalón de pana. Ese tejido del que están hechos los chalecos antibalas, ese que era imposible deshacer aunque con siete años te arrastrases peregrinando de rodillas por el patio de gravilla del colegio.
Inevitablemente esbocé una sonrisa y puse los ojos en blanco.
Ha sido nuestro primer invitado y como tal, quisimos enseñarle con ilusión los rincones, playas y lugares impresionantes (a nuestro entender), pero, ha sido difícil sorprenderlo.
Solo le basta lo más simple; un mar calmado donde poder nadar, una playa cercana, ausencia de viento, temperatura justa, atún y pan tostado. Nada más.
"¿Qué te ha parecido el desierto?" le pregunté. "Una mierda si no llega a ser por una manada de camellos que apareció de repente" me contestó con voz lineal.
"La famosa palmera de Dubai....una putísima mierda. 500 metros cuadrados de jardín una casa...que sales con la tumbona a tu playa privada y estás al lado del vecino...¿esto es categoría? esto lo que es, es una mierda pero de las gordas. Son infinitamente mejores las instalaciones, parques y jardines de la residencia de ancianos de Málaga". Mi mirada y la de mi marido se cruzaron intentando contener la una a la otra una explosión de carcajadas.
Pero sin embargo, eran cosas que había que ver una vez en la vida. Como las vistas desde el piso ciento y pico mil del Burj Khalifa. "Las vistas...una mierda. Pero el edificio es impresionante, sobre todo desde abajo."
Le encantaron los shawarma de pollo y se hartó a dátiles con pistacho y toda clase de aderezos de esos que te colapsan la glucosa. Pero teniendo en cuenta que es alguien que le pone azúcar a la miel...
Es inconmensurablemente peculiar. Y el hombre con las manos más bonitas que he visto en mi vida.
Inteligente, serio, correcto, educado, trabajador, leal, honesto...pero antisocial.
Prefiere la soledad como única compañía y cualquier encuentro con gente que pueda desembocar en una comida, vermut...es un sopor.
Para finalizar, copiaré literalmente fragmentos de su biografía la cual aparece en la trasera del libro que escribió hace unos años. Fue su hijo mayor quien lo hizo usando su innata destreza con las palabras.

"Economista, destacó en su juventud por su afición al deporte, dedicándose al baloncesto, ciclismo y más tarde a la pala. Logró el campeonato de Vizcaya varias veces defendiendo los colores del Club Deportivo de Bilbao y cuenta en su haber con un récord histórico de ingesta de carolinas (merengue bilbaíno) así como buenas marcas en la subida en moto a Sollube.
...Nunca usó una agenda ni un archivo, ni perdió un papel (ni un partido de pelota a mediodía). Jamás faltó a su deber ni pisó a nadie por ser la ambición un sentimiento que no experimentó, dedicado a cosas más importantes.
... De cierto entumecimiento emocional y expresivo pero hondo sentimiento, es hombre de honesta y práctica profundidad. Sencillo y sereno, no termina de resolver su cita con el amor aunque ame con todo su ser. Amigo de sus pocos amigos, cambia de acera ante las convenciones sociales y se entrega a su manera y de lleno a su esposa, tres hijos, cuñadas y crecientes nietos. 
Hombre de valores, de pensamiento lógico, no influenciable. Enemigo del lujo y modas, algunas de sus mayores lecciones se las debe a pescadores de la isla de Menorca, paraíso privado. Es allí donde ejerce de navegante por obligación para poder contemplar en soledad una playa innombrable."

Él, con sus setenta y tantos viajó más de cinco mil kilómetros para vernos, alterarnos nuestra rutina, hacernos reír y a mí, hacerme resoplar pero, con aires de cariño.
Mi marido le decía "papá" y mi hijo "papá abuelo".
Gracias por haber venido Sr. Rubio.
Firmado: "Esta".



lunes, 25 de marzo de 2013

Diario de a bordo


Hoy, 25 de Marzo de 2013.
Llueve barro, los cristales se manchan dejándolos con una fina neblina de polvo. El viento marcha a gran velocidad y peina las palmeras hacia atrás. Es de las pocas veces que el mar deja de encontrarse en un momento fulminante, se agita, se contonea. Pero el oxígeno del desierto es el calor aunque haya permitido, eso sí, de manera severa y bajo sus normas, brindarnos unos meses de época primaveral.
Releo la fecha actual y digo en voz alta y arqueando las cejas: " hace casi un año que vivimos aquí".
No estaba asustada. No estaba feliz. No estaba triste. La expectación acaparó mis sentidos y mis sentires.
Tampoco fueron fáciles los primeros meses, pero hice todo lo que pude para darle una oportunidad al que es mi nuevo hogar. De momento. Entonces, es cuando me doy cuenta de que uno mismo, tiene todo el poder en sus manos para transformar su vida, su bienestar.
Nadie dice que a miles de kilómetros sea fácil. Pero tampoco que sea difícil. ¿Qué sería la vida a ritmo monótono? porque honestamente creo que nos aburrimos de todo. Pero también,  nos acostumbramos a todo.
Escribí un planning, que más o menos, adaptándose en algunos momentos a las circunstancias, sigo cada día y, no tengo una vida ni más apasionante ni más rutinaria que nadie. Pero tengo lo más importante y es que; tengo podríamos decir, casi todo lo que quiero. Gracias a Dios, a los espíritus, a Mahona o, a mi ángel de la guarda en el que realmente sí creo a ciegas.
Tengo una familia que es el pilar de mi vida. Y, como mi vida es muy grande muy grande, también tengo mis grandes soportes en la que es mi tierra.
Sé que cualquier persona, con tesón, podría adaptarse a vivir en cualquier punto del planeta. Con sus matices y sus "peros" por supuesto.
Ultimamente, no tengo mucho contacto con otras personas. No es tan sencillo. No asaltas a personas que hablan tu idioma cuando los oyes pasear por la playa. Intercambias conversaciones escritas en un guión; típicas, previsibles y a lo sumo, intercambias el correo electrónico. O puede ser que conozcas a alguien pero que sea tan contrario a ti, que te cueste un verdadero esfuerzo pasar unas horas.
Abu Dhabi. Este país no es fácil para trabajar. Muchas personas se marchan. Los negocios están cercados por tejidos tramados con enchufes de aquí y de allí. Los grandes se asocian con socios locales poderosos y las manos que recogen, suelen ser siempre las mismas. La administración es lenta, muy lenta y el modo de trabajar dista mucho al de un camarero de la chocolatería San Ginés en plenas Navidades.
Es probable que termine hablando sola ¿no sería ningún mal no? (a priori).
Soy muy distinta. Soy Española. Como tal, yo propondría a cualquier mamá del cole a quedar para merendar, pasear o ir a comprar pañales. Terminaría siendo muy amiga de alguien. Lo sé. Porque de esos encuentros, tejí  unos lazos de amistad con personas a las que no cambiaba ahora mismo (ni nunca), ni por una vuelta de chorizo blanco de la carnicería Antonio de mi pueblo.
Porque  los extranjeros hacen su reducto extranjero. Su círculo extranjero. Cierran su cupo. Acaban sus frases con un punto y final. Los Españoles tenemos miles de puertas, las abrimos de manera espontánea y sencilla y  (sonrío en este instante), casi todas nos llevan a un bar con cerveza fría, cafeses con leche, pinchos y tapas...
¿Y si soy yo la rara? me cuesta creerlo. No soy una relaciones públicas, ni es mi pretensión, pero soy amigable. ¿O no?. En realidad, quizá lo que me ocurra y en lo que todo el mundo se ha dado cuenta, es que hablo inglés como el culo. A lo mejor va a ser eso.
Paso de página. Continuo en la siguiente.
Hoy, he cocinado albóndigas. Al estilo de mi abuela, mi bisabuela, mi tatarabuela...y, han quedado de relamerse  los bigotes pero, la carne aquí es una porquería. O sea, que tengo buenas manos.
Me encanta cocinar. Desconecto la mente del mundo. Mis sentidos se centran en cada uno de los ingredientes y, siendo sincera, en manchar toda la cocina y todos los utensilios posibles.
Tengo tarea por delante entre los fogones. En los próximos días, llega Eduardo, mi suegro, un abuelo estupendo, bronceado por el sol de Málaga, con millones de rarezas y costumbres asombrosas y extravagantes que lo hacen entrañable.
Será un factor que nos saqué del guión, un acelerón que nos acercará la fecha de llegada a España.
Ay querido diario de a bordo..., unas semanas y se cumplirá un año. Uno. Qué rápido y qué lento. Qué lleno y qué vacío.
Pero ¿qué sería una vida sin un poquito de todo?.


miércoles, 6 de marzo de 2013

Leisure time. En español: tiempo de ocio


Muchas de las personas a quienes conozco y que saben que vivimos en Emiratos, me ha preguntado alguna vez " y allí ¿qué se hace los fines de semana? ¿qué ocio hay?". Bien es cierto, que yo antes de venir a vivir aquí, también "el hilo conductor" que conecta las palabras Emirato Árabe-diversión, era muy corto y simple. Al oír o pensar en el nombre del país, obtenía solo una  respuesta: nada. Y por consiguiente el análisis era aún más sencillo y, erróneo; árabe...no alcohol, ni bares, ni patatas fritas, tierra, arena, fuego, sofocos...y una palabra me llevaba a otra y a otra, hasta que entraba en un bucle de agobio en el que no sabía si iba o venía.
Pero ahora, logicamente ese error de concepto ya ha sido solventado con la experiencia y, ni os imagináis la cantidad de alternativas posibles. Vale, nosotros, los españoles sobre todo, con que haya una terracita, cerveza, aceitunas con güito y al lado un par de amigos, es un planazo de lo mejorcito que hay pero, también aquí puedes hacer esa versión posible.

En alguna entrada, ya he escrito que vivimos en el mismisimo centro, la zona más bonita y mejor cuidada de todo Abu Dhabi. Tenemos varios chiringos con unas terrazas situadas en la playa.
Vale. Y ahora os preguntaréis ¿¿¿¿y???? joe tia, qué sobrada de sitio, emoción a tope.
No, os explico.
Siempre digo, que por aquí son muy "potentes" para todo, para las cosas buenas. ¿Tener un paseo de playa normalito con su acera y sus farolas y sus bancos? ah no, aquí la secuencia es: mar, arena que es peinada de manera constante para que esté limpia y rasa, césped cual campo de golf, setos, árboles y plantas todo a la misma altura, madera de jatoba, faroles, pavimento y de nuevo metros y metros de césped con palmeras.
De manera que, como veis, el escenario cambia un poco la cosa.
En dichos chiringuitos, puedes cenar y tomarte zumos y refrescos. Eso sí, solo hay Pepsi y no tienen cerveza sin alcohol. "Pues menuda mierda", pues sí, menuda mierda. Pero la mierda es menos mierda cuando en el otro lado de la balanza existen otras muchas cosas. Y si quieres, te tuneas la visita llevándote tus Lays del Spar y tu revuelto de frutos secos. Meter la cerveza fría en un termo mono de metal no lo he probado, pero podría ser una posibilidad.
También hay muchísimos cafés ubicados en sitios estratégicos donde las vistas son de esas que te dejan en silencio unos minutos; al ras del mar viendo la puesta de sol, a cientos de metros de altura contemplando la panorámica de la ciudad...
La cosa es, que cafetería o restaurante que elijas un poco "así", va a ser una pasada seguro, porque es su manera de hacer las cosas. Desde la presentación de la ensalada en un restaurante, a las lámparas, las sillas, los baños, las vistas...todo y, por supuesto, desde un desayuno, a un cócktail a las doce de la noche.
También, casi todos los fines de semana, hay exposiciones (este, toca de aviones y helicópteros) y en Dubai, conciertos de los cantantes y grupos más top (bueno, es que Dubai es una especie de Ibiza).
Mmmmm...y, también, si quieres pasar un fin de semana de relax total, que te mimen, te atiendan y te tecleen, puedes ir a uno de los tantos resort de cinco estrellas de la ciudad. Pensaréis que en España también los hay, y sí, desde luego, pero os garantizo, que no tienen nada que ver con esto, empezando por los tamaños. No digo que no sean lugares de la leche bendita, pero me remito a la misma frase que he escrito antes; es su manera de hacer las cosas. A lo grande, a lo bestia, a lo sibarita a lo mejor.
Los hoteles son salvajes, en su tamaño, en su arquitectura, en sus habitaciones, en el servicio y su indumentaria, en sus jardines, piscinas y playas privadas, en todo. Poseen kilómetros y kilómetros de terreno privado que maquean hasta convertirlo en un paraíso. Simplemente no hay nada que no te llame la atención. Repito: que no llame la atención porque, que pueda gustarte o no, eso es otra cosa.
Jardines y jardines impolutos salpicados por millones de flores y palmeras en cuyo tallo, hay enroscadas cientos de luces que se encienden en la noche, camareros que se pasean con brochetas de frutas, que te colocan las toallas en la cama con dosel situada al ras de la piscina, personal de servicio que  te limpia las gafas de sol, donde hay guarderías para niños, restaurantes dentro de piscinas con cascada, spa, campo de golf, donde el lugar del buffet del desayuno te hace pensar que estás en el salón de una boda real y que qué narices pintas allí con tus cholas en vez de llevar una pamela de 76 centímetros de radio, ascensores del tamaño de la cocina de mi casa con paredes revestidas en madera tallada, piedras o cualquier cosa que brille y cueste mucho mucho dinero. Son sitios, donde las primeras veces, estás con la bocaza tan abierta de asombro, que le sacas fotos hasta la cenefa del cuarto de baño y donde inevitablemente en una ocasión, aquí  una servidora se convirtió en  una autentica choriza birlando toda la gama de champús, acondicionadores y mascarillas de Kerastase que tan bonitos estaban colocados en las baldas de la ducha. En realidad...¿eso no es robar no? hice lo que tenía que hacer  y lo que pedían a gritos esos botecitos tan monos. Me obligaron e hice bien qué coño (perdón).
Bueno...confieso que me llevé también la bolsita de rafia beige tipo almacén de Harrods donde nos dejaron metido y colgado de la puerta el periódico del día.
En fin, son hoteles que porque no se pueden tener más estrellas, sino, las tendrían.

Los mayores podemos también sobrevolar la ciudad en helicóptero, salir a echar unos bailes en los garitos de las afueras, alquilar motos de agua, excursiones en camello, rafting por las dunas...
Y, para los peques, hay kilómetros y kilómetros de parque, otros tantos públicos acuáticos donde juegan a empaparse con todos los cachivaches que hay, mini parques de atracciones dentro de los centros comerciales, pistas de patinaje sobre hielo, paseos en barco donde se puede comer o cenar, también se pueden realizar excursiones a Dubai para ver los acuarios, el zoo, poder nadar con delfines etc., etc., etc.
De manera que como os cuento, hay de todo y sí, también alcohol, ventresca Ortíz y turrón El Almendro.
Y, para los solteros o matrimonios sin niños preferiblemente, está Dubai que como os decía es una especie de Ibiza donde la gente se lo pasa pirata.

A si que, como leéis, tenemos unas cuantas alternativas y cuando se puede, ya que estamos en la otra punta de la punta, nos damos un caprichito que le sienta muy bien al cuerpo, a la mente y al alma.


martes, 12 de febrero de 2013

La Ley, aplica.


No estoy escandalizada por el destape de los robos a puñaos y hasta con los dientes ahí con bien de ansia que los políticos han cometido, cometen y cometerán por desgracia en nuestro país.
Y como los niños pequeños..." y tú más" " no capullo, tú robas más". De mientras unos contratan auditorias internas que serán realizadas por los nueros de, los hijos de, los cuñados de, lo cual es ( y perdonadme la expresión ), como el tontomiscojones, la oposición ( la que sea ), levanta la tarima del suelo de sus despachos para rescatar y posteriormente quemar sabe Dios qué papeles reveladores de otros tantos robos.
Me entran más nauseas que cuando estaba embarazada.
Pero a lo que voy.
La entrada de hoy, creo es muy interesante (de verdad ) pero a algunos les puede parecer un tostón tipo profesora de sociales ( aunque está aderezada con unas cuantas payasadas para no variar ) .
Tiene que haber un poco de todo en este mini "Abu Dhabi Post" ¿no?.
Fijaos qué distinta es la justicia y el gobierno en UAE.
A la, que voy:

Los Emiratos Árabes Unidos es un estado federal, es decir, aquel que engloba a varios territorios como puedan ser provincias que se auto gobiernan con mayor o menor grado de autonomía, de manera que cada uno de ellos, tiene una fuerte independencia. y conservan una considerable autonomía política, judicial y económica, por tanto, podríamos decir que tienen su "Congreso".
Consejo Supremo:
Los siete emires (y punto pelota) de EAU,  forman el principal órgano de gobierno y éstos, son elegidos cada cinco años. Y no hay votaciones porque aunque no sea oficial, el presidente del país es por herencia un jeque del Emirato de Abu Dhabi y el primer ministro, un jeque del Emirato de Dubai.
Éste, también es el encargado de elegir al Consejo de Ministros.
Asamblea nacional federal:
Compuesta por 40 miembros, escogidos de todos los Emiratos. Es un órgano exclusivamente consultivo siendo los gobiernos de cada Emirato quienes tienen la competencia legislativa sobre la mayor parte de los asuntos con total independencia entre ellos. Revisan las leyes propuestas por el gobierno pero, ni las pueden cambiar ni vetar.
El Poder Judicial lo compone la Corte Suprema de la Unión; jueces designados por el presidente.
Y no hay sufragio ni partidos políticos, ni líderes, ni grupos de la oposición consolidados e importantes, ni que si rasco de aquí y le monto a mi hija una fiesta de cumpleaños con una pirotecnia digna de las fallas, ni que si tengo 148 escoltas porque me creo de verdad que soy una especie de Jon Lenon, ni que si vivo en el Ritz porque fíjate tengo mis 7 pisos en Madrid alquilados, ni que si te pongo y que si te quito, que si las gallinas que entran por las que salen, que si ponte bien que si estate quieto.
Ni eso de que si pertenezco a la cofradía de los del guante blanco " ahhhhhhhhh, se sienteeeeeeee haberte pedido muette", que yo me libro y no piso chirona ni devuelvo un euro pero ni pa´Dios.
Porque aquí, y esto es MUY MUY interesante, se imparte la Ley Islámica y la secular ( es decir, que no está sujeta a la religión), para casos civiles, criminales y en la corte suprema.
La Sharia, literalmente "vía o senda del Islam", es el cuerpo del derecho islámico.
Es un código detallado de conducta y en el que se incluyen también las normas relativas a los modos de culto, criterios de la moral y de la vida, las cosas permitidas o prohibidas, las reglas separadoras entre el bien y el mal. Pero, su identificación la religión es "matizable"; aunque está en el Islam, no es un dogma ni algo indiscutible como pudiera serlo el texto del Corán, sino un objeto de interpretación. Es más bien, un modo de vida islámico que un sistema de justicia civil o criminal.
La Sharia, está adoptada por la mayoría de los creyentes y practicantes musulmanes, en distintos grados y a diferencia de las orientaciones morales de la Biblia para los cristianos, no sólo constituye un código religioso de orientación, sino que describe específicamente la conducta y rige todos los aspectos de la vida.
En muchos países del mundo islámico, han adoptado parcialmente en su legislación elementos de la Sharia, no todos ellos.
Atentos...que ahora voy al turrón.
Dentro de la Sharia, exite un tipo específico de ofensas conocidas como Hadd.
Son crímenes castigados con penas severas, tales como la lapidación, los azotes y la amputación de una mano, pero sin embargo, no todas estas penas se adoptan universalmente en los países islámicos.
Las ofensas Hadd, implican penas específicas. Se incluyen tales como tener relaciones sexuales fuera del matrimonio, relaciones sexuales con personas del mismo género, acusaciones falsas, consumo de bebidas alcohólicas (fuera de lo permitido), robo y asalto. Las ofensas sexuales conllevan una pena de lapidación o azotes, mientras que el robo, está penado con la amputación de una mano. Repito, que no en todos los países se rigen del mismo modo.
También, incluye como faltas graves la desobediencia de las mujeres hacia la autoridad del padre o el esposo y el incumplimiento de las normas de vestimenta de las mujeres, a las que, en caso de incumplimiento, se considera inmorales y culpables en caso de violación.
Esto último es para decir como poco "tócate los huevos".
Y para terminar que hoy me he explayado pero bien, os pongo dos ejemplos así de ná, pecata minuta.
Respecto al tema del alcohol...ejem. Si se te acaba viendo el plumero porque hayas estado empinando el codo a base de bien y te cazan, independientemente de si tu nivel de alcohol en sangre es tipo Ortega Cano o una simple cervecilla con casera, se considera delito grave y, conlleva una pena de cárcel, multas cuantiosas ( y ojo, que en España cuantioso pueden ser 100 euros, pero aquí el idioma del dinero es otro y puedes no llegar a la cifra ni donando todos los órganos). Y, como sea musulmán el que va cocido, PUEDE que NO GENERALIZO, latigazos. Para que se vayan bien calentitos al talego.
Y por último ( lo prometo ), tema drogas.
La tolerancia en esta cuestión ES NULA. Por supuesto están terminantemente prohibidos la importación, posesión, uso, consumo, venta de cualquier tipo de sustancia estupefaciente, incluso como cómplices, inductores o encubridores. Las leyes y los encargados de aplicarlas son especialmente estrictos, y la pena mínima por cualquier delito relacionado con drogas, suele ser de al menos, cuatro años en la trena. A parte, una fuerte multa ( o sea, que no podría pagarla ni Urdangarín ), además de la expulsión del país a término de la condena (si es que te tienes en pie). Los delitos por tráfico de drogas se castigan con penas de más de diez años, cadena perpetua o, incluso la muerte.
Ele ahí es ná, casi nada al aparato.
Esto sí es tiqui-taca. A ver a quién se le ocurre prepararla aquí. Ni Perri Manson.










sábado, 19 de enero de 2013

No al "amarranamiento"


INTRODUCCIÓN 1:
No recuerdo desde cuando me viene a mí esto de ser presumidilla, porque de pequeña era como una especie de "Mowgli" en lo que a pelos se refiere; lo tenía indomable y siempre lleno de nudos, hasta que mi tia, "la Asún", me llevó un verano a la pelu de su cuñada en Madrid, "la Carmen" y me lo dejaron a lo chico. Apañada estaba, pero por lo menos no parecía que me había metido la minipimer.
Iba casi siempre vestida con las piezas de herencia de la sobrina de la nieta de la hija de la vecina de abajo de una tia mía y mi madre me hacía unos mix entre los pantalones de pana con rodilleras y jerseys de punto, que desde luego, tendrían que haberlos catalogado como maltrato infantil.
Un día, calculando atrás en mi memoria tendría yo...unos 10 u 11 años, vi a la que era una de mis mejores amigas, Raquel, como se llevaba su bolsa de aseo al baño y sacaba su rimmel transparente, un colorete del todo a 100, un pinta morros rosa clavel y un riza pestañas.
Y como con aquellas cuatro cosas, se atusaba y quedaba tan mona (o al menos eso me parecía a mí).
A si que, llegué a mi casa e intenté reunir los mismos "cosmeticos" que ella tenía. Entonces, ocurrió algo; al pintarme los labios a escondidas con ese rosa que por entonces era el típico de las abuelas (y que sigue siendo), me vi espantulenta, de manera, que algo de juicio y criterio a cerca de los potingues y la estética, ya llevaba yo dentro de mí misma y mi mecanisma.

INTRODUCCIÓN 2:
Me encanta ser maruja.
Sí sí, qué queréis que os diga.
A ver, me explico; no me apasiona limpiar de rodillas el rodapie ni tampoco rascar los fuegos de la cocina que se te quedan las manos como si vinieses de recoger ajos (porque yo fregar con guantes no sé), no, pero no puedo soportar que mi casa esté sucia y desordenada. Que no huela bien. Que la ropa no esté ordenada como Dios manda, que las tazas no estén con las tazas y que los platos, estén desparejaos.
Que no puedo oye, que no puedo.
Tuvimos un par de chicas que venían a limpiar a casa cuando mi marido y yo trabajábamos los dos y...ninguna me parecía bien. A todo le encontraba defectos y es porque yo, soy una gran limpiadora.
De manera, que en efecto, me gusta ocuparme de mi casa, ir al super para mí es un planazo, cocinar...y también me encanta coser y pintar...a si que, como decía una amiga de batallas de mi Antonio; eso, es una suerte.
Preguntádselo a él.

TEXTO FINAL:
Pongo entonces toda esta retaila en orden porque si no, no va haber un hijo de vecino que se entere de nada.
Veréis, cuando regresábamos aquí hace ya quince días, en el avión, una chica (encantadora por cierto), así entablando conversación a lo tonto y a lo bobo, me preguntó. " ¿y tú qué haces todo el día sola? ¿no te aburres?" (pregunta que ya me han hecho más de dos y tres veces).
¿Que qué hago yo todo el día?, pues lo que a muchas personas les encantaría hacer; tener tiempo para sí mismas y hacer lo que realmente les gusta.
¿Aburrirme? pero ni un minuto.
"Pero yo creo que al cabo de no un tiempo...me aburriría", me contesta la gente.
No lo sé, a mí todavía no me ha llegado ese momento.
Un momento, quieto parao todo el mundo que aquí hay mucha miga a cerca de lo que escribir (trabajo o no trabajo) y, ahora, yo no voy hacerlo.
El caso es, que yo tengo una rutina que ocupa todas las horas que el peque está en el cole y se me pasan volando.
Y he titulado esta entrada "no al amarranamiento" porque aunque una, sea maruja por causas impuestas o por propio gusto, creo que las mujeres, no tenemos que echarnos al abandono.
No digo que tengamos que llevar siempre una melena con ondas surferas y un outfit de últimísima temporada para bajar a Mercadona a por unos frascos de cardo. (Outfit = ir conjuntá).
No.
Pero cuando una se mira al espejo y se ve maja, bien, en condiciones, sube la autoestima y todo furrula mucho mejor. Yo soy incapaz de salir a la calle con el pelo sucio, con la pestaña sin subir o con una camiseta que no pegue ni con mocos con el resto del conjunto. Ni soy capaz de no ponerme todos los días colonia aunque sea fresquita de bebé y menos, ir con las cejas de esas que hace falta a veces hasta un guarda forestal.
Dicho lo cual; aquí la que suscribe, de momento es maruja porque quiere, porque le encanta y además, cree que por el hecho de querer o, tener que serlo, hay que mantenerse siempre muy muy guapa sin caer en el amarranamiento.









domingo, 13 de enero de 2013

23


Me he traído en la maleta del pensamiento, guardados los 23 días que he pasado en mi tierra de sabor.
23 días de sabores autóctonos, sabores de familia como es esa sopa "al cuarto de hora" con picatostes fritos, chocolate con porras y churros, cocido con bien de condumio, jamón, mucho jamón, arroz con leche, tostadas con aceite de oliva y tomate, judiones de La Granja, vino Rioja, corderito lechal, chorizo de Cuéllar...
Olores a tierra húmeda, a chimeneas, al característico cafetito con tostadas de los desayunos en las míticas cafeterías de Madrid, a castañas asadas, al perfume centenario de mi abuela y uno nuevo para mí que he descubierto y que marcará el 2013, también traigo conmigo el favorito de mi casa concentrado en velas con aroma a naranjo y jazmín.
Y por supuesto, agarrados bien fuerte de mi mano cada día, irán los achuchones de la familia, los incontables besos, los dos días con mi hermano, las risas de mis amigas Cuéllaranas y sus buenas nuevas para este año, parrafadas con otras tantas, paseos por esos barrios tan llenos de historia y encanto, los cotilleos por todas esas tiendas tan peculiares y bonitas...
23 días cansados pero llenos a rebosar de energía que creo, y lo digo con todo el convencimiento, que no se va agotar una vez llegado el verano.
Porque esta ciudad, nos ha dado la bienvenida con un cambio de look desconocido; ha llegado la colección primavera/ verano.
Nos ha recibido con un clima perfecto y que le queda de miedo, que ha hecho que el verde tenga más lustre y sea más vivaz, que hayan podido plantar millones de petunias de colores, que el viento practicamente primaveral, haya despejado el cielo dejándose ver azul y que los pájaros, puedan volar sin temer a Lorenzo.
Hoy, es de esos días en los que tengo el privilegio de poder decir, que soy muy feliz y, muy afortunada.